Mantener el cerebro en forma ayuda a retrasar el envejecimiento

Los deportes mentales, junto con la adquisición de nuevas habilidades y algunas tareas cotidianas, son ejemplos de ejercicios recomendables

QPS Sociedad

Nadie, a estas alturas, tiene dudas de que el cerebro es el órgano más importante de nuestro organismo y que, como el resto de los órganos, conviene mantenerlo en forma para su buen funcionamiento. Conocemos muchos ejercicios para que nuestro físico "esté a punto", y lo cierto es que esa práctica también acaba beneficiando a nuestra gris. Como reza el conocido lema: "mens sana in corpore sano"; al igual que mantener una buena dieta, una adecuada rutina de sueño (que incluso puede incluir la siesta) y evitar conductas nocivas (tabaco, etc.), hay que mantener el cerebro en forma.

Pero en el caso del cerebro, hay particularidades que requieren un entrenamiento específico, nos referimos al ejercicio mental. Dicho adiestramiento podría retrasar el deterioro cognitivo que se va dando durante el proceso de envejecimiento; de hecho, a partir de los 25 años empezamos a perder volumen cerebral de forma natural, y este fenómeno se agudiza a partir de los 50 llegando a afectar, especialmente, a la memoria. Pero si dedicamos parte de nuestro tiempo a ejercitar este órgano, podemos favorecer el desarrollo de nuevas interconexiones neuronales, lo que serviría para compensar el citado deterioro. Además, nos serviría para reducir el riesgo de demencia, por ejemplo, la de Alzheimer.

Para este tipo de entrenamiento existen diversas posibilidades, algunas de ellas de naturaleza cotidiana, como jugar con nuestra memoria (repasar nombres de gente que conocemos, tratar de memorizar nombres nuevos...); también podemos ejercer el pensamiento crítico para ejercitar nuestra capacidad de razonamiento (nos sirve cualquier noticia del día a día); de la misma forma, podemos dejar a un lado la calculadora para hacer cálculos sencillos de, por ejemplo, nuestra compra. La lectura puede ser un ejercicio recomendable, no solo por la actividad en sí, sino también para trabajar la memoria o la imaginación.

Pero los resultados varían bastante según el grado del entrenamiento; es decir, para que realmente cumpla su cometido, el ejercicio debe ser un reto, algo alejado de lo mecánico. A este respecto, aprender nuevas habilidades, como un nuevo idioma o a tocar un instrumento, obligan a nuestro cerebro a crear nuevas conexiones y trabajar varios de sus apartados, como la memoria, el lenguaje, etc. Otra gran baza son los llamados "deportes mentales"; a este respecto, el ajedrez se considera el caso más paradigmático: válida para cualquier edad, esta disciplina nos entrena en aspectos como la planificación, la memoria, la adaptación de estrategias, el cálculo, la gestión de las emociones, etc. Sus efectos positivos han sido estudiados en diversas ocasiones, como por ejemplo por el Hospital Universitario de Valencia en España, que plasmó su capacidad para estimular la actividad mental y la memoria en personas entre 57 y 87 años.

Evidentemente, el ajedrez es el deporte mental por excelencia, como les hemos explicado. Pero existen algunas alternativas también entretenidas y que nos harán ejercitar la materia gris: por un lado, están las Damas, tal vez el más parecido al ajedrez, pero con otras reglas y fichas, aunque también muy beneficioso para cultivar nuestra atención, planificación o memoria. Más desconocido es el Backgammon, otro juego de mesa que requiere una continua evolución para conseguir la verdadera destreza. Finalmente, un ejemplo de juegos de cartas, el Blackjack, cuya dinámica nos hará trabajar el cálculo y el pensamiento estratégico para considerar las diferentes probabilidades y poder ganar.

Otras actividades que pueden resultar útiles de cara a la estimulación cognitiva con las nuevas tecnologías, y no nos referimos únicamente a aprender a utilizar internet o las aplicaciones de los dispositivos móviles (que es otro ejemplo, y pueden facilitarnos bastante la vida), sino también a los videojuegos; estos productos ya no son solo un entretenimiento para jóvenes: ahora existen muchas temáticas enfocadas a distintas edades, y su argumento puede representar un reto mental entretenido que nos ejercite.

En definitiva, tenemos diversas alternativas, pero es importante que interioricemos que la actividad mental es buena a cualquier edad, y que nos ayuda a prevenir el envejecimiento cognitivo y algunas enfermedades, por lo que vale la pena elegir nuestro método (o métodos) y dedicarle un poco de tiempo al día.

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