Es intendente hace más de 10 años y quiere seguir: la campaña de Oscar Jayat en Libertador
¿Probar con la parte privada? No sería opción. El mandatario del interior provincial se prepara para su cuarto mandato consecutivo "viviendo de la teta del Estado".
La polémica que vuelve a rodear a Oscar Jayat en Libertador, esta vez la lupa está puesta en si con recursos del municipio, que pagan todos los jujeños que aportan en L.G.S.M., el jefe comunal está haciendo campaña en busca de enquistarse casi por 20 años en el poder. Si se candidatea y gana las próximas elecciones, sería su cuarto mandato consecutivo, por supuesto que la gente lo elige, pero...
Oscar Jayat quedó nuevamente en el centro de la discusión pública luego de que las redes oficiales de la Municipalidad de Libertador General San Martín difundieran actividades organizadas por el comité local de la Unión Cívica Radical. El episodio abrió un fuerte debate sobre el uso de canales institucionales del Estado para promocionar acciones vinculadas a un espacio político.
La polémica no apunta a la actividad solidaria en sí, sino al hecho de que la publicación oficial mencionaba reiteradamente al comité partidario, detallaba horarios de entrega de viandas en la sede de la UCR e incluía imágenes del propio intendente participando de la jornada. Para sectores opositores y parte de la comunidad, esto refleja una confusión cada vez más marcada entre gestión pública y militancia política.
El caso toma aún más relevancia porque Jayat gobierna Libertador desde 2015 y actualmente atraviesa su tercer mandato consecutivo. En ese contexto, resurgen cuestionamientos sobre los límites entre Estado, partido y campaña, especialmente en medio de una crisis económica donde la asistencia social se convierte en un tema sensible y donde crecen las críticas por el uso político de las estructuras municipales.
Por último, aunque muchas cuestiones personales no vengan al caso porque justamente corresponden al fuero íntimo, es imposible dejar de mencionar que Jayat, cómodo en el poder, hizo funcionaria a su esposa y madre de sus hijos, Sandra Ríos. Suponiendo que era la más idónea para el cargo que se le asignó, ¿era ético?


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