POLÉMICA

¿Municipalidad o partido político? La polémica por un posteo oficial en Libertador

Una publicación de la Municipalidad de Libertador General San Martín promocionando actividades de la UCR abrió el debate sobre el uso político de las redes institucionales.

Lucas Saldaño

Lucas Saldaño

Una publicación realizada desde las redes oficiales de la Municipalidad de Libertador General San Martín encendió la polémica y abrió un fuerte debate político y social en Jujuy: ¿dónde termina la comunicación institucional y dónde empieza la propaganda partidaria?

¿Municipalidad o partido político? La polémica por un posteo oficial en Libertador

El posteo, difundido desde una cuenta oficial del municipio, promociona una iniciativa solidaria impulsada por el comité de la Unión Cívica Radical (UCR), con entrega de viandas y meriendas para personas en situación de vulnerabilidad. La publicación estuvo acompañada por imágenes del intendente Oscar Jayat participando de la actividad.

Hasta ahí, podría tratarse simplemente de una acción comunitaria. Sin embargo, lo que generó cuestionamientos fue el uso de canales institucionales del Estado municipal para difundir una actividad partidaria organizada explícitamente por un comité político.

El texto publicado menciona en reiteradas oportunidades al "Comité de la Unión Cívica Radical", detalla horarios y días de entrega en la sede partidaria ubicada sobre avenida Presidente Perón y destaca el acompañamiento del intendente.

¿Municipalidad o partido político? La polémica por un posteo oficial en Libertador

La situación despertó críticas en redes sociales y entre sectores opositores, que cuestionan si corresponde utilizar recursos y plataformas oficiales del municipio para promocionar actividades vinculadas a un espacio político determinado.

La discusión no es menor. Las redes sociales de una municipalidad representan al Estado local y, en teoría, deberían comunicar políticas públicas, servicios, campañas institucionales o información de interés general para todos los vecinos, independientemente de su afiliación política.

Por eso, el caso vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿se trata de una acción solidaria genuina o de una estrategia política en tiempos de campaña?

También aparece otro concepto inevitable dentro del debate público: el clientelismo. Aunque no existen pruebas que indiquen intercambio de favores o condicionamientos, especialistas suelen advertir sobre el riesgo de mezclar asistencia social con construcción política, especialmente cuando las acciones son difundidas desde estructuras estatales.

En medio de una crisis económica marcada por el crecimiento de la pobreza y la demanda alimentaria, el contexto vuelve todavía más sensible la discusión sobre el rol del Estado, los partidos políticos y el uso de la ayuda social.

La polémica también deja otra pregunta abierta: ¿fue un error comunicacional o una decisión deliberada?

Porque una cosa es que un dirigente participe de una actividad solidaria y otra muy distinta es que una cuenta oficial del municipio promocione directamente acciones de un partido político, con nombre, sede y estructura partidaria incluidos.

En un año donde la política ya empieza a moverse pensando en lo que viene, el episodio expone cómo cada vez son más difusos los límites entre gestión, militancia y campaña.

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