Muy malos

Mataron a un nene de 11 años: su madrastra y su papá lo asesinaron porque "molestaba" en la relación

El menor había pedido ayuda por los malos tratos y terminó siendo víctima de un plan macabro dentro de su propio entorno familiar.

QPJ Policiales

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Un brutal caso de violencia infantil y homicidio agravado conmocionó a la sociedad: un niño de 11 años fue asesinado y enterrado en una zona rural tras sufrir durante años maltrato familiar y abandono por parte de su padre y su madrastra.

La víctima, Bernardo Uglione Boldrini, había manifestado reiteradamente que no era querido en su casa e incluso había solicitado asistencia judicial ante el desprecio y las agresiones. Según la investigación, el menor era considerado un "obstáculo" para la relación de pareja y también existían intereses económicos vinculados a una herencia.

Un plan premeditado

Los investigadores determinaron que el padre del niño, Leandro Boldrini, médico, fue señalado como autor intelectual del crimen, mientras que su esposa, Graciele Ugulini, enfermera y madrastra del menor, participó directamente en la ejecución. También intervinieron dos cómplices, motivados por dinero.

El 4 de abril de 2014, Bernardo salió de su casa y nunca regresó. Su padre denunció que había ido a dormir a lo de un amigo, pero esa versión se desmoronó cuando se comprobó que el niño jamás llegó al lugar.

Ese mismo día, la madrastra fue multada por exceso de velocidad mientras conducía con el menor en el asiento trasero, desplazándose entre localidades cercanas. Durante el trayecto, según las pericias, le suministraron sedantes bajo el pretexto de que eran para el mareo.

Posteriormente, trasladaron al niño a un área rural donde ya habían preparado un pozo. El cuerpo fue colocado en bolsas plásticas y cubierto con tierra y piedras con el objetivo de ocultar el crimen y acelerar la descomposición.

La investigación que reveló la verdad

La desaparición activó un amplio operativo de búsqueda. Las contradicciones en los relatos familiares y la falta de angustia visible despertaron sospechas desde el inicio.

Un allanamiento en la vivienda de una de las cómplices permitió encontrar herramientas de excavación y otros elementos clave. Finalmente, una de las implicadas confesó y condujo a la policía hasta el lugar donde estaba enterrado el cuerpo, diez días después del asesinato.

Las pericias toxicológicas confirmaron la presencia de Midazolam, un potente sedante, en los órganos del menor, lo que reforzó la hipótesis de un crimen planificado.

Juicio y condenas

El juicio se desarrolló en 2019 y concluyó con severas penas para los responsables. El padre negó su participación y responsabilizó a las mujeres, mientras que la madrastra sostuvo que la muerte fue accidental, versión descartada por la fiscalía debido a la evidencia de premeditación.

Las condenas fueron las siguientes:

  • Leandro Boldrini: 31 años y 8 meses de prisión

  • Graciele Ugulini: 34 años y 7 meses (única que permanece en régimen cerrado)

  • Edelvânia Wirganovicz: 22 años y 10 meses (falleció en prisión en 2025)

  • Evandro Wirganovicz: 9 años y 6 meses (libertad condicional en 2019)

El caso quedó marcado como uno de los más estremecedores de maltrato infantil extremo, al evidenciar que el niño había pedido ayuda reiteradamente antes de ser asesinado por quienes debían protegerlo.

Comentarios

  • Teresa

    después dicen que los jóvenes criminales son el problema de la sociedad, aja si claro... y los adultos que?

    pobre niño, no se merecía eso,... y después todo el mundo dice en voz alta que lo más importante es la familia.... hipócritas de mierdas todos.

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