Escándalo: denuncian un caso de violencia institucional contra una menor en una comisaría
Una adolescente de 16 años fue demorada durante un operativo de control vehicular en San Salvador y permaneció varias horas bajo custodia policial en condiciones alarmantes.
Una situación sumamente preocupante y que despertó un fuerte debate sobre el accionar de las fuerzas de seguridad en la provincia tuvo lugar en las últimas horas en San Salvador de Jujuy. Según informó Jujuy Dice, todo comenzó en la tarde del lunes, en inmediaciones del cementerio municipal "Nuestra Señora del Rosario" del barrio Gorriti, cuando una adolescente de 16 años aceptó que un joven conocido la acercara en moto hasta la casa de su abuela, lugar donde reside.
En la intersección de las calles Oscar Orías y 9 de Julio, una patrulla policial interceptó el rodado y, al constatar que el conductor no contaba con la documentación correspondiente, los uniformados procedieron a la demora de ambos bajo la sospecha de que el vehículo podría ser robado. El conflicto escaló de inmediato cuando los efectivos decidieron llevarse también a la menor, quien debido a los nervios del momento no portaba su Documento Nacional de Identidad.
La verdadera polémica y los cuestionamientos más duros por parte de la familia y de los organismos de derechos humanos apuntan a lo que sucedió una vez que la joven ingresó a la Seccional 6ª. Según consta en la denuncia pública, la adolescente manifestó de forma reiterada y desde el primer momento que era menor de edad, solicitando desesperadamente comunicarse con su madre, un derecho básico que le habría sido negado de manera sistemática por el personal de turno. Lejos de activar los protocolos de protección para menores, personal femenino de la fuerza la habría trasladado al sector de los baños para obligarla a desnudarse y ponerse en cuclillas para una requisa. Posteriormente, la trasladaron a la Comisaría 4ª del barrio Cuyaya, destinada al alojamiento de mujeres, todo esto sin que su familia tuviera la más mínima idea de dónde se encontraba.
Recién cuatro horas después de la aprehensión, la policía se comunicó con la madre de la menor, no para explicarle la situación legal, sino para exigirle que se presentara a llevarle ropa, abrigo y comida. Ante la gravedad del cuadro, integrantes de la Mesa Coordinadora contra la Violencia Institucional y Derechos Humanos se apersonaron en la dependencia para tomar cartas en el asunto y realizar un seguimiento estricto. La odisea de la familia se estiró hasta pasadas las 23:30 de la noche, momento en que una jueza de menores intervino de oficio y ordenó la libertad de la chica, dado que no había cometido ningún delito.
Al salir, los allegados constataron que la joven presentaba marcas visibles en las muñecas producto del uso de las esposas y denunciaron que los policías intentaron confeccionar un acta donde figuraba falsamente que la víctima había declarado ser mayor de edad, además de intentar justificar el procedimiento con una supuesta denuncia activa en la provincia de Neuquén, lugar donde la adolescente jamás estuvo. Desde los colectivos sociales ya exigieron la intervención urgente de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia para que se investigue a fondo este repudiable proceder.


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