Murió tras una explosión por gas y su familia apunta contra el dueño del departamento
Denuncian que la mujer había advertido reiteradas veces sobre pérdidas de gas en el departamento donde ocurrió la explosión fatal.
QPJ Policiales
La historia de Jesica conmueve por donde se la mire. Tenía 44 años, era docente, madre de tres hijos y trabajaba en varias escuelas para sostener a su familia. Pero una explosión dentro del departamento que alquilaba terminó con su vida y dejó un profundo reclamo de justicia.
La tragedia ocurrió durante la noche del 27 de marzo en San Isidro, Buenos Aires. Según contó su familia, la mujer volvía de trabajar y fue al baño para ducharse. Todo ocurrió en cuestión de segundos.
"Prendió la luz y explotó todo", recordó su mamá, Antonia.
Una explosión que la dejó al borde de la muerte
El estallido provocó un incendio brutal dentro del inmueble y Jesica sufrió quemaduras gravísimas en gran parte del cuerpo.
Su hijo y algunos vecinos intentaron asistirla desesperadamente mientras llegaban los servicios de emergencia.
"Se quemó el 60 por ciento de su cuerpo", relató su madre.
La mujer fue trasladada primero a un hospital y luego derivada a una clínica de mayor complejidad, donde permaneció internada en estado crítico durante varios días.
La denuncia que había hecho antes de morir
El caso tomó todavía más fuerza cuando la familia reveló que Jesica venía denunciando pérdidas de gas desde hacía tiempo.
Según sostuvo Antonia, la docente le había advertido reiteradas veces al propietario sobre el olor a gas dentro del departamento.
"Le dijo muchas veces que perdía gas y él hizo oídos sordos", aseguró.
Incluso contó que ese mismo día había vuelto a insistir con el problema.
Antes de morir, Jesica alcanzó a realizar una denuncia en una comisaría por las fallas en la instalación.
El dolor de la familia y las sospechas contra el dueño
Después de luchar durante una semana por sobrevivir, la docente murió el 3 de abril. Tenía tres hijos de 22, 18 y 7 años.
Tras el fallecimiento, la familia denunció una actitud sospechosa del propietario del complejo habitacional.
"Al día siguiente llevó un gasista para cortar el caño del gas", sostuvo la madre de la víctima en diálogo con TN.
Para los familiares, esa maniobra habría buscado desligarlo de responsabilidades.
Además, aseguraron que otros vecinos también sufrían problemas similares pero tenían miedo de denunciar.
"Los amenazaba con sacarlos si hablaban", afirmó Antonia.
La causa judicial
La investigación quedó radicada en el Juzgado de Garantías N°3 de San Isidro y fue caratulada como "estrago doloso seguido de muerte", un delito que contempla penas de hasta 20 años de prisión.
Mientras avanza la causa, la familia continúa realizando marchas y actividades para mantener vivo el reclamo.
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