"Tengo ganas de llorar", Marti Benza y Evitta Luna en el norte del país: qué les pasó
Las influencers llegaron a grabar contenido para sus redes sociales y no esperaban vivir una experiencia tan conmovedora. Se armó debate.
La visita de las influencers Marti Benza y Evitta Luna al norte del país terminó desatando un fuerte debate en redes sociales luego de que compartieran un emotivo encuentro con Alondra, una niña que se supone "vende gomitas en la calle para ayudar económicamente a su familia" y que sueña con convertirse en abogada y/o docnete. El video, que rápidamente se viralizó en distintas plataformas, mostró a las creadoras de contenido profundamente conmovidas por la historia de la menor, quien además confesó que disfruta de la lectura y suele ser una chica muy solitaria.
Durante la charla, Marti Benza no pudo contener las lágrimas al escuchar el relato de la niña y le dejó un mensaje cargado de aliento: "Vos podés, lo vas a lograr", le dijo, alentándola a perseguir su deseo de estudiar y convertirse en profesional. El gesto fue celebrado por miles de usuarios, quienes destacaron la sensibilidad de las influencers y el impacto positivo que puede generar escuchar palabras de apoyo en contextos tan difíciles.
Sin embargo, la publicación también abrió una fuerte polémica en redes sociales. Muchos usuarios cuestionaron el enfoque del contenido y acusaron a las influencers de "romantizar la pobreza" y el trabajo infantil. "No tendría que haberle comprado todo ni convertirlo en contenido, sino denunciar y buscar a los adultos responsables", señalaron algunos comentarios críticos, apuntando especialmente a que la niña naturaliza salir a vender como única alternativa posible a su realidad cotidiana.
Marti Benza se emociona hasta las lágrimas con la historia de Alondra, una niña que vende gomitas para ayudar a su familia y sueña con ser abogada%uD83E%uDD79 pic.twitter.com/eSdstPOMMO
— idgafok (@pixeldelmonton) May 25, 2026
Del otro lado, también aparecieron quienes defendieron el accionar de Benza y Evitta Luna, remarcando que el video buscó visibilizar una situación social compleja desde la empatía. Algunos incluso recordaron la propia historia de vida de Evitta Luna y respondieron con dureza a las críticas: "¿A Evitta Luna le van a hablar de romantizar la pobreza? Ella la vivió", escribieron usuarios en defensa de las influencers. Entre elogios y cuestionamientos, el contenido volvió a poner sobre la mesa el debate sobre los límites entre la concientización social, la exposición en redes y la realidad de miles de niños que trabajan en el país.


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