¿Qué le pasó? El pedido desesperado de la actriz Marcela Kloosterboer
A través de las redes se comunicó y pidió ayuda por favor: "Tomensé un minuto"...
"Una salvajada": la actriz Marcela Kloosterboer en contra de la doma en Jesús María, su pedido desesperado vía redes se hizo viral. Muchos piensan como ella mientras otros defienden este tipo de actividades como prácticas "culturales". El hecho de que el presidente Javier Milei haya participado anoche de una de las veladas del festival, le otorga otro marco al evento y se puede inferir un apoyo a "la doma y el folklore".
La artista se mostró muy consternada con las jornadas de esta actividad y folklore en el festival, llamó a juntar firmas para defender a los caballos.
La realización del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María volvió a poner en el centro del debate una discusión que se repite cada enero en la Argentina: la doma tradicional y el trato hacia los animales. Mientras el histórico evento cordobés convoca a miles de personas y celebra las raíces gauchas, en redes sociales y distintos espacios públicos crecen las voces que cuestionan si este tipo de prácticas siguen siendo compatibles con una mirada actual sobre el bienestar animal.
Quienes defienden la doma sostienen que se trata de una expresión cultural profundamente ligada a la identidad nacional, al trabajo rural y a la historia del país. Argumentan que no es un simple espectáculo, sino una tradición transmitida de generación en generación, donde el caballo y el jinete forman parte de un mismo universo simbólico. Además, desde la organización del festival remarcan que existen controles veterinarios, reglamentos y protocolos para evitar el maltrato, y que la actividad se desarrolla bajo normas que buscan preservar la salud de los animales.
En la vereda opuesta, organizaciones proteccionistas y activistas por los derechos de los animales afirman que la doma implica necesariamente sufrimiento y estrés para los caballos, más allá de los cuidados que se declaren. Señalan que forzar a un animal a someterse mediante golpes, espuelas o encierros no puede considerarse una práctica ética, y plantean que las tradiciones también deben revisarse a la luz de los valores actuales, donde el bienestar animal ocupa un lugar cada vez más importante en la agenda social.
La actriz Marcela Kloosterboer, vegetariana hace más de una década y activista por los derechos de los animales, fue tajante en su pedido, llamó "una salvajada" a lo que hacen en Jesús María, puntualmente por la actividad de la doma. Llamó a juntar firmas para frenar lo que se hace con los caballos.
Así, entre la defensa de la identidad cultural y el reclamo por un trato más respetuoso hacia los animales, la doma vuelve a quedar en el centro de una grieta que atraviesa al festival y a la sociedad argentina. Jesús María no solo celebra folklore y destrezas criollas, sino que también refleja un debate más amplio: cómo preservar las tradiciones sin dejar de evolucionar hacia una mirada más consciente y responsable sobre nuestra relación con los animales.


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