Estafaron a la hermana de Cazzu: el drama que vivió
Fiel a su estilo, sin vueltas ni pelos en la lengua, la DJ y cantante escrachó a quienes le robaron y advirtió a sus seguidores para que no les pase lo mismo.
La hermana de Cazzu compartió en redes sociales un fuerte descargo tras atravesar una mala experiencia en una clínica veterinaria de la Ciudad de Buenos Aires. A través de historias de Instagram, la joven advirtió a otros dueños de mascotas sobre lo que calificó como un trato irresponsable y poco transparente durante la atención de su gato.
"Nota para la gente de CABA:
NO LLEVEN a sus animales a @leocanvete si no quieren ser robados
En enero operamos a nuestro gato de urgencia ahí por problemas renales (frecuentes en gatos macho), además de cobrarnos una extremidad del cuerpo, básicamente nos obligaron a continuar con los estudios, hacerle análisis y demás (todo en la misma vet, obvio) dejamos casi 100k en estudios que jamás llegaron. Los pedimos mil veces por WhatsApp, supuestamente llegaban al mail.
Tuve una urgencia con la perra y quise hacer valer esa plata que dejé presentando las pruebas de las veces que les pedimos los estudios que no llegaron nunca, a ver si al menos me hacían valer la consulta con la plata que dejé AL PEDO.
Adivinen: sí, me mandaron los estudios del gato 3 meses después y con mi gato completamente recuperado, vivito y coleando."
Según relató, todo comenzó en enero cuando debieron operar de urgencia a su mascota por problemas renales. En ese contexto, aseguró que además del elevado costo de la intervención, fueron incentivados a realizar múltiples estudios y análisis dentro del mismo establecimiento, por los que habrían abonado cerca de 100 mil pesos. Sin embargo, denunció que esos resultados nunca fueron entregados pese a reiterados reclamos.
La situación generó mayor indignación cuando, tiempo después, tuvo una nueva urgencia con su perra y decidió reclamar por el dinero ya abonado. Presentando pruebas de los pedidos realizados, buscó que al menos se le reconociera ese gasto previo, pero no obtuvo respuestas satisfactorias por parte del lugar.
Finalmente, contó que los estudios de su gato fueron enviados recién tres meses más tarde, cuando el animal ya se encontraba recuperado. El episodio generó repercusión en redes y abrió el debate sobre la calidad del servicio en algunas veterinarias, así como la importancia de exigir transparencia y responsabilidad en la atención de las mascotas.
Para bajar un poco el calor y la bronca de la situación, publicó una foto de su hermosa perrita, ya fuera de cualquier riesgo y situación engorrosa, acompañando el posteo con un "Date por robada pequeñuela":


Comentarios