Dolor en el folclore argentino: murió un querido cantante y músico
Falleció este jueves tras dar pelea a una dura enfermedad. ¡Hasta siempre, maestro!
El mundo de la música y la cultura amaneció con un nudo en la garganta. Este jueves 15 de enero se confirmó la partida de Rubén Patagonia, el hombre que con su voz potente y su poncho al viento se convirtió en el embajador de los ritmos del sur y en un incansable luchador por la identidad de los pueblos originarios. Rubén tenía 69 años y estaba internado en Comodoro Rivadavia, donde en los últimos días su familia había pedido dadores de sangre en un desesperado intento por salvarlo.
Nacido como Rubén Chauque en Chubut, su destino estaba marcado por el arte y el compromiso. No fue solo un músico de folclore; fue un puente entre mundos. Supo ganarse el respeto de los grandes del rock nacional, compartiendo escenarios y grabaciones con monstruos como La Renga, Divididos, León Gieco y la Bersuit. Su grito de "¡Amutuy!" retumbó en estadios y festivales, recordándonos siempre que la tierra tiene memoria.
Pero el talento de Rubén no se quedó solo en las cuerdas de una guitarra o en el parche de un bombo. También brilló en el cine, participando en joyas de la pantalla grande como "La película del Rey" y llegando a filmar en el exterior con figuras de la talla de Daniel Day-Lewis. Era un artista completo, de esos que ya no abundan, que usaba su fama para darle voz a los que el sistema muchas veces intenta callar.
Se fue un referente, un tipo que demostró que el folclore mapuche podía convivir con la distorsión de una guitarra eléctrica sin perder la esencia. El entorno del músico prefirió mantener en reserva los detalles de su enfermedad, pero el cariño de la gente se hizo sentir hasta el último minuto. Hoy la Patagonia está más fría, pero su canto seguirá encendido en cada fogón y en cada lucha.



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