Bien ahí

Un asado en famila: la emotiva cena del gendarme Nahuel Gallo

El gendarme argentino que estuvo 448 días cautivo en Venezuela tuvo su primera cena familiar. Su esposa compartió la intimidad del reencuentro: "No fueron dos ni tres días... fue una eternidad". Mirá el emotivo pedido que hizo Nahuel apenas pisó suelo argentino.

Natalia Peralba

Después de pasar 14 meses de terror y abandono en una cárcel venezolana, Nahuel Gallo finalmente pudo sentarse a la mesa con los suyos. El gendarme, que todavía se recupera en el Edificio Centinela, no pidió lujos ni cosas raras: quería carne asada, esa que nos identifica y que, según su esposa María Alexandra Gómez, "extrañaba con toda el alma". Fue una cena cortita pero llena de emoción, los tres juntos de nuevo, recuperando el tiempo que les robaron esos 448 días de distancia y angustia.

La dura recuperación que tiene por delante

Pero ojo, que no todo es color de rosa. Si bien el asado le devolvió la sonrisa, el cuerpo y la cabeza de Nahuel todavía tienen las marcas del cautiverio. María Alexandra fue clarita: durante más de un año le negaron hasta la atención médica más básica. Por eso ahora el gendarme está bajo la lupa de los doctores: le están haciendo de todo, desde tomografías hasta controles nutricionales y oftalmológicos. "El proceso es físico pero también psicológico", contaron desde su entorno, dejando en claro que volver a la vida normal no va a ser de un día para el otro.

Justicia por lo vivido

La familia no se va a quedar de brazos cruzados. Aunque ahora la prioridad es que Nahuel se recupere y recupere los kilos que perdió, ya avisaron que se viene una denuncia por crímenes de lesa humanidad. "La verdad y la justicia son indispensables", aseguró su mujer con una firmeza que emociona. Por ahora, el gendarme evoluciona bien, contenido por la Gendarmería y, sobre todo, por el amor de su familia que no lo dejó solo ni un segundo en este calvario. / Infobae 

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