Preocupación en Brasil: Lula da Silva comenzó un tratamiento contra el cáncer
El mandatario de 80 años inició sesiones de radioterapia preventiva en San Pablo tras detectarse una lesión. A pesar de la lógica preocupación que se generó en toda la región, desde el Gobierno brasileño aseguraron que no dejará sus funciones y mantendrá la agenda oficial.
Una noticia que sacudió por completo el panorama político de la región y que se sigue con muchísima atención desde Jujuy y toda la Argentina. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encendió las alarmas internacionales al confirmarse que comenzó un tratamiento médico tras ser diagnosticado con cáncer de piel.
A sus 80 años, el líder del país vecino tuvo que pasar nuevamente por el quirófano hace unas semanas para que le extirparan una pequeña lesión que tenía en el cuero cabelludo, y tras los resultados de los estudios, los profesionales del prestigioso Hospital Sirio-Libanés de San Pablo decidieron que era momento de avanzar con una terapia complementaria para curarse en salud.
Para llevar un poco de tranquilidad en medio del revuelo, el parte médico detalló que el mandatario padece un carcinoma basocelular. Los oncólogos explicaron que se trata de uno de los tipos más comunes y menos agresivos de cáncer de piel, y lo más importante de todo es que fue agarrado bien a tiempo y no presenta metástasis.
De igual manera, por una cuestión puramente preventiva, el histórico dirigente se tiene que someter a un total de 15 sesiones de radioterapia superficial que se irán completando a lo largo de las próximas semanas para dejar la zona totalmente limpia.
Lo que destacan desde el entorno del presidente brasileño es la tremenda fuerza que le pone a la situación, algo que ya es una marca registrada en su vida. Las sesiones son bastante cortas y ambulatorias, por lo que no le van a impedir para nada seguir al frente del país. De hecho, pocas horas después de haber arrancado con la primera aplicación el domingo, Lula armó las valijas, volvió a Brasilia y continuó con sus reuniones oficiales como si nada.
No hay que olvidarse que el mandatario ya sabe de estas batallas: en 2011 le ganó la pulseada a un durísimo cáncer de laringe y hace poco también superó una delicada operación en la cabeza, demostrando que es un hueso duro de roer.


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