Le ofrecieron cortarle el pasto a un jubilado y lo mataron para robarle
Con el avance de la investigación, la causa dio un giro inesperado al conocerse el vínculo entre la víctima y uno de los acusados.
Un violento asalto ocurrido en el barrio Isidro Casanova, localidad de La Matanza, Buenos Aires, terminó de la peor manera. Dos hombres que se presentaron en la casa de un jubilado con la excusa de realizar trabajos de jardinería lo atacaron brutalmente y provocaron su muerte.
El terrible momento que vivió
El hecho se produjo el 31 de diciembre por la tarde, cuando los agresores llegaron al domicilio de Carlos Daniel Blasco, de 67 años, y le ofrecieron cortar el pasto. De acuerdo con la investigación judicial, el plan estaba organizado de antemano: mientras uno de ellos mantenía al jubilado en el frente de la vivienda, el otro ingresó por la parte trasera.
Una vez dentro, ambos lo golpearon con extrema violencia en la cabeza utilizando un objeto contundente. Blasco sufrió lesiones gravísimas, entre ellas un hundimiento de cráneo, y fue trasladado de urgencia al Hospital Paroissien. Tras permanecer internado varios días, falleció como consecuencia de las heridas.
Luego del ataque, los delincuentes escaparon con dinero en efectivo, un teléfono celular y un televisor de 40 pulgadas. La huida quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona, donde incluso se escucha a uno de ellos justificar el robo del celular mientras se retiraban del lugar.
La denuncia fue realizada por la familia, luego de que uno de los hijos encontrara al jubilado gravemente herido en su casa. En un primer momento intervino la UFI N°13, pero tras el fallecimiento de la víctima la causa pasó a la fiscalía especializada en homicidios, que agravó la imputación.
El sobrino, el delincuente menos esperado
El caso tomó un giro impactante cuando se confirmó que uno de los autores del crimen era sobrino del jubilado. Fue una sobrina quien, revisando cámaras de seguridad por su cuenta, logró identificarlo y reconstruir el recorrido posterior al ataque, información clave para destrabar la investigación.
Con esos datos, la Justicia ordenó allanamientos y medidas de prueba que permitieron avanzar rápidamente. Finalmente, los sospechosos -Jonathan David Álvarez, de 29 años, y Diego Nahuel Paparatto Antúnez, de 30- fueron localizados y detenidos en la localidad de Mar de Ajó, donde se habían refugiado tras el crimen.
Ambos quedaron imputados como coautores de homicidio agravado criminis causa en concurso real con robo agravado y permanecen a disposición de la Justicia.



Comentarios