Esperaba el colectivo de madrugada e intentaron secuestrarla: la agarraron del cuello
"Bien vestido y con la cara descubierta", así describió la mujer al hombre que la sujetó y la obligó a meterse a un auto. La chica tiene 26 años.
Intentaron secuestrar a un joven mientras esperaba el colectivo, pasó en Buenos Aires de madrugada.
Una joven de 26 años contó el dramático momento que vivió cuando un hombre intentó obligarla a subir a un auto mientras esperaba el colectivo para ir a trabajar.
La inseguridad volvió a generar alarma en el conurbano bonaerense. Melanie, una joven que esperaba el colectivo durante la madrugada del domingo para dirigirse a su trabajo en el aeropuerto, fue víctima de un intento de secuestro que pudo terminar en tragedia.
El hecho ocurrió cerca de las 4.30 de la mañana en la intersección de Pravaz y Dorrego, en Ezeiza. Según relató la propia víctima, un hombre descendió de un vehículo oscuro y se acercó sin despertar sospechas.
"Pensé que era otro pasajero porque estaba bien vestido y tenía la cara descubierta", explicó.
Sin embargo, segundos después la situación cambió por completo.
"Me agarró por atrás, por el cuello, y me dijo que me quedara callada y me metiera al auto", contó la joven.
Cree que no fue un intento de robo Melanie aseguró que el atacante estaba armado y sostuvo que en ningún momento intentó quitarle sus pertenencias.
"Tenía el celular, la mochila y otras cosas encima. No quisieron robarme. Me querían meter al auto realmente", afirmó.
Los gritos desesperados de la joven quedaron registrados por las cámaras de seguridad instaladas en la zona y hoy forman parte de la investigación judicial.
Un automovilista le salvó la vida
En medio del ataque ocurrió algo que podría haber evitado una tragedia.
El agresor intentó arrastrarla hacia un vehículo creyendo que era el de un cómplice, pero en realidad se trataba de un conductor que decidió intervenir.
"Fue un milagro", aseguró la víctima.
Según relató, el hombre se bajó del auto para ayudarla, aunque el secuestrador lo amenazó de muerte.
Aprovechando la distracción, Melanie logró defenderse, soltarse y correr.
La ayuda llegó desde una casa vecina
Mientras escapaba, una vecina escuchó los pedidos de auxilio y abrió la puerta de su vivienda para darle refugio.
"La calle estaba vacía. Fue otro milagro que alguien me escuchara", recordó.
La joven, que practica taekwondo desde hace años y es cinturón negro, explicó que esa preparación también la ayudó a reaccionar durante los segundos críticos del ataque.
No fue la única víctima
La investigación reveló que minutos antes otra mujer había sido atacada por el mismo sospechoso en otra parada cercana.
Según reconstruyeron los investigadores, la víctima fue arrastrada hasta un vehículo y sufrió una fractura en uno de sus dedos al intentar resistirse. En ese caso sí le robaron la mochila.


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