El peor informe de "El Niño": ¿El fenómeno natural podría ocasionar muertes?
Científicos de la Universidad de Chicago proyectaron un escenario de riesgo asociado a temperaturas excepcionalmente altas. Qué países serán los más afectados.
El Niño podría provocar hasta 451.000 muertes: cuáles serían los países más afectados.
Científicos de la Universidad de Chicago proyectaron un escenario de riesgo asociado a temperaturas excepcionalmente altas.
Un posible episodio de Super El Niño podría provocar hasta 451.000 muertes adicionales vinculadas al calor en distintas partes del mundo, según una proyección elaborada por científicos de la Universidad de Chicago.
La cifra no representa víctimas ya registradas, sino un escenario de riesgo ante temperaturas excepcionalmente altas y una capacidad de adaptación insuficiente. De acuerdo con la estimación, unas 239.000 muertes adicionales podrían concentrarse durante los próximos seis meses.
El mayor impacto se prevé en el hemisferio sur, especialmente en regiones de África, el sudeste asiático y América del Sur. Los investigadores advierten que el fenómeno podría intensificar las temperaturas y agravar los efectos que ya genera el calentamiento global.
El Niño es un fenómeno climático natural que ocurre, en promedio, cada dos a siete años y suele extenderse durante alrededor de un año. Se produce cuando las aguas superficiales del Pacífico central y oriental se encuentran más cálidas de lo habitual, alterando la circulación atmosférica.
Sus efectos pueden incluir olas de calor, sequías, lluvias intensas, inundaciones y ciclones más fuertes en distintas regiones del planeta.
Los investigadores señalaron además que el episodio actual se habría desarrollado con una rapidez inusual. La advertencia apunta a que temperaturas consideradas extraordinarias en la actualidad podrían volverse más frecuentes en las próximas décadas si no se refuerzan las medidas de adaptación y reducción de emisiones.
Los países que podrían sufrir más muertes por calor
El mayor riesgo proyectado se concentra en el Sahel africano. Entre septiembre y febrero, Nigeria, Sudán, Níger y Chad podrían registrar en conjunto unas 66.800 muertes adicionales asociadas al calor frente a un año normal.
En el sudeste asiático, Filipinas, Vietnam, Tailandia y Camboya acumularían unas 19.400 muertes adicionales durante los próximos seis meses. Indonesia, por su parte, tendría una proyección de 19.300.
India aparece con unas 15.800 muertes adicionales estimadas, mientras que Brasil figura con unas 13.300.
Para el período comprendido entre diciembre y febrero, el informe proyecta un riesgo particularmente elevado en algunos países. Nigeria podría concentrar unas 15.400 muertes adicionales, Indonesia unas 10.400, Brasil unas 8.000 e India unas 7.400.
El riesgo tampoco sería igual durante todo el período. Según los investigadores, después de febrero el patrón podría desplazarse hacia el hemisferio norte, por lo que resulta clave contar con pronósticos actualizados y medidas de prevención adaptadas a cada región.
Qué se puede hacer para reducir el impacto
Los científicos remarcaron que una parte de las muertes proyectadas podría prevenirse mediante medidas anticipadas frente a las olas de calor.
Entre las principales herramientas aparecen los sistemas de alerta temprana, el acceso al agua, la habilitación de espacios de enfriamiento y las tecnologías destinadas a reducir la exposición a temperaturas extremas.
También resultan importantes los planes sanitarios destinados a adultos mayores, bebés, personas con enfermedades crónicas y trabajadores que permanecen durante muchas horas expuestos al sol.
La proyección parte de un aumento estimado de 1,2 °C en la temperatura de la superficie terrestre por encima de los valores normales durante los próximos meses, asociado en buena medida al posible Super El Niño.
Los autores remarcan que el impacto dependerá de las condiciones de cada lugar, como el clima, la infraestructura disponible y la capacidad de respuesta de los sistemas de salud.
La cifra de 451.000 muertes, por lo tanto, debe interpretarse como una proyección científica de riesgo y no como un balance de víctimas confirmadas. El objetivo de la advertencia es anticipar escenarios de calor extremo y reforzar las medidas que podrían reducir su impacto.


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