Adopción

Dio a su hijo en adopción siendo adolescente y lo encontró 20 años después en su mismo trabajo

Una mujer que entregó a su bebé cuando tenía 15 años logró reencontrarse con él dos décadas después y descubrió que trabajaban en el mismo hospital sin saberlo.

QPJ SOCIEDAD

La historia de Holly Shearer, una mujer de Utah (Estados Unidos), conmovió por la sorprendente coincidencia que marcó su vida: entregó a su hijo en adopción siendo adolescente y, 20 años después, descubrió que ambos trabajaban en el mismo centro de salud.

Tenía apenas 15 años cuando cursaba el quinto mes de embarazo y decidió que no estaba en condiciones de criar al bebé. En noviembre de 2001, poco antes del Día de Acción de Gracias, dio a luz a un niño al que llamó Benjamín y lo confió a un matrimonio que no podía tener hijos. Los padres adoptivos, Angela y Brian Hulleberg, mantuvieron con ella un acuerdo para enviarle noticias y fotografías durante los primeros años de vida del niño.

Durante ese período, Holly recibía cartas semanales con imágenes del pequeño creciendo, caminando y jugando. Sin embargo, con el paso del tiempo la comunicación se interrumpió. El niño creció sabiendo que había sido adoptado y, al llegar a la mayoría de edad, intentó encontrar a su madre biológica, aunque sin éxito, ya que solo contaba con su nombre de pila.

El giro inesperado llegó cuando Benjamín cumplió 20 años. Fue entonces cuando Holly logró ubicarlo a través de Facebook y decidió escribirle. El primer contacto fue breve: un saludo de cumpleaños. Ante la pregunta de quién era, ella confesó su identidad y explicó que había tomado "la decisión más difícil" de su vida al darlo en adopción.

Dos días después se produjo el primer encuentro presencial. La reunión incluyó también a los padres adoptivos y se desarrolló en un clima de emoción. Cuando Benjamín llegó al restaurante, madre e hijo se abrazaron durante varios minutos entre lágrimas, tras dos décadas de separación.

Durante la conversación surgió un dato inesperado que sorprendió a todos: ambos trabajaban desde hacía dos años en el mismo centro médico, el St. Mark's Hospital de Salt Lake City. Holly se desempeña como asistente médica en el Centro de Estudios del Corazón, mientras que Benjamín es voluntario en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.

Sus horarios eran opuestos: cuando ella terminaba su jornada, él comenzaba la suya. Esa coincidencia hace probable que se hayan cruzado en pasillos, ascensores o estacionamientos sin saber quién era la otra persona.

El joven había realizado múltiples intentos para encontrarla: se inscribió en registros de adopción, envió cartas y hasta se sometió a pruebas de ADN. Ninguno de esos esfuerzos dio resultado hasta que ella tomó la iniciativa.

Lejos de generar conflictos, el reencuentro fue vivido con respeto por todas las partes. La madre adoptiva expresó públicamente su aprecio por Holly y destacó que el vínculo no representaba una amenaza, sino una ampliación de la historia familiar. Por su parte, la madre biológica agradeció a la pareja por haberle brindado a su hijo una vida estable y llena de oportunidades.

El caso muestra cómo, pese a la distancia y el tiempo, madre e hijo nunca dejaron de buscarse y terminaron reencontrándose de la forma más inesperada: trabajando a pocos metros uno del otro durante años sin saberlo./INFOBAE

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