"Después no quería que nadie me viera": el crudo relato de una jugadora tras el bautismo del equipo
Una jugadora denunció que fue víctima de un presunto abuso durante un rito de iniciación en un club de hockey de Mendoza cuando tenía 16 años. La Justicia reabrió la causa por el hecho ocurrido hace tres años.
Un caso que sacude al ambiente deportivo volvió a quedar en el centro de la escena luego del testimonio de una jugadora que denunció haber sido víctima de un presunto abuso durante un rito de iniciación dentro de un equipo de hockey femenino en Mendoza.
Según lo publicado por Infobae, la joven habló públicamente y aseguró que nunca dio su consentimiento para lo que ocurrió durante ese "bautismo", una práctica que, según dijo, fue presentada como parte de la integración al equipo.
De acuerdo con su relato, todo sucedió hace tres años durante un torneo en el Club Alemán de Mendoza. La denunciante contó que pensó que se trataba de una actividad simbólica o una broma entre compañeras, pero que la situación terminó siendo completamente distinta.
Según explicó, cuando llegó al vestuario fue vendada y quedó rodeada por varias jugadoras mayores. En ese momento, relató que comenzaron a ocurrir situaciones que la incomodaron y que la hicieron sentir expuesta y humillada.
"Si hubiese sido algo consensuado, jamás lo habría denunciado", afirmó la joven, quien remarcó que nunca hubo una charla previa para explicar en qué consistía el ritual ni para pedir autorización.
La joven también recordó lo que ocurrió dentro del vestuario. Según su testimonio, estaba vendada y sentada cuando comenzó a sentir que manipulaban su ropa sin su consentimiento.
En ese momento, relató que le colocaron una morcilla sobre el cuerpo que iba desde el abdomen hacia la parte inferior. "Intenté correrlo porque me estaba incomodando, pero me dijeron que lo dejara", contó. Finalmente, explicó que logró apartarlo hacia un costado después de decir que tenía un piercing en el ombligo y que podía lastimarse o infectarse.
La jugadora describió el fuerte impacto emocional que le generó el episodio. Tras lo ocurrido, contó que intentó salir del lugar evitando cruzarse con otras personas. "Me puse una bolsa de consorcio encima para que nadie me viera", recordó.
El caso volvió a tomar impulso recientemente luego de que la Justicia mendocina decidiera reabrir la investigación. En el expediente ya hay dos personas imputadas y no se descarta que puedan sumarse más declaraciones en los próximos días.
La denunciante también respondió a quienes sugirieron que la denuncia tendría fines económicos. Según explicó, sus abogados trabajan sin cobrar honorarios y aseguró que, si en algún momento existiera una compensación económica, su intención sería donarla.


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