Dato alarmante en Argentina: más del 40% de los niños vive en la pobreza
Aunque la pobreza general mostró una baja en el segundo semestre de 2025, los números revelan una realidad preocupante: los niños y adolescentes siguen siendo los más afectados.
La pobreza en Argentina mostró una leve mejora en los últimos meses, pero dejó al descubierto una situación alarmante: el impacto es mucho más fuerte en los más chicos. Según los últimos datos aportados por el INDEC, más de 4 de cada 10 niños menores de 14 años viven en hogares pobres.
Mientras que el índice general de pobreza alcanza al 28,2% de la población, en el caso de los menores de 0 a 14 años el número trepa al 41,3%. Esto evidencia una fuerte desigualdad generacional que golpea de lleno a la infancia.
Si se amplía el análisis hasta los 17 años, el panorama es aún más preocupante: el 42,3% de los menores se encuentra bajo la línea de pobreza.
Cómo impacta según la edad
El informe también muestra que la situación empeora a medida que los chicos crecen. En la primera infancia (0 a 5 años), el 35,7% vive en hogares pobres y el 6,6% está en situación de indigencia.
En la franja de 6 a 11 años, la pobreza asciende al 43,4% y la indigencia al 9,1%.
Pero el dato más crítico aparece en la adolescencia: el 45% de los jóvenes de entre 12 y 17 años son pobres, mientras que el 11,4% ni siquiera logra cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
Una pobreza que se concentra en los más chicos
Los números también reflejan una fuerte concentración de la pobreza en la base de la población. Los niños de 0 a 14 años representan el 22,3% del total de habitantes del país, pero concentran el 32,6% de las personas pobres.
Esto significa que los chicos están sobrerrepresentados en los indicadores de vulnerabilidad, una señal clara del impacto desigual que tiene la crisis económica.
El contraste con los adultos mayores
La desigualdad se hace aún más evidente al comparar con otros grupos etarios. Mientras que el 41,3% de los menores de 14 años son pobres, entre los mayores de 65 años el porcentaje cae drásticamente al 9,7%.
La brecha también se observa en la indigencia: afecta al 8,6% de los chicos, pero solo al 1,4% de los adultos mayores.
Cómo son los hogares pobres
Detrás de estas cifras hay una realidad concreta: los hogares donde viven estos niños no logran cubrir sus necesidades básicas. En promedio, están compuestos por casi cuatro personas y tienen ingresos mensuales de alrededor de $783.493.
Sin embargo, para poder superar la línea de pobreza necesitarían al menos $435.637 más por mes, lo que representa una brecha del 35,7%.
Un problema que impacta en el futuro
Actualmente, en los aglomerados urbanos del país hay alrededor de 8,5 millones de personas pobres. Pero el dato más preocupante es que las tasas más altas se concentran en la niñez y la adolescencia.
Con niveles que llegan al 45% en jóvenes de 12 a 17 años, el fenómeno no solo refleja una crisis presente, sino que también plantea un desafío urgente para el futuro en términos de educación, salud e inserción laboral.


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