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Créditos hipotecarios: qué bancos bajaron las tasas de interés y cuáles son los requisitos

Tras la primera licitación de fondos estatales, la banca privada y pública lanzó una fuerte baja en los intereses de los préstamos UVA. Hay opciones que redujeron la tasa al 7,5% y bajaron el piso de ingresos necesarios para calificar.

Natalia Peralba

Una muy buena noticia empieza a acomodar los números para miles de familias jujeñas que sueñan con salir del alquiler y alcanzar el tan ansiado techo propio. En los últimos días, el tablero de los créditos hipotecarios en Argentina se movió de manera acelerada: ya son al menos cinco los bancos que salieron a recortar con ganas las tasas de interés de sus préstamos UVA, e incluso una de las entidades tomó la decisión drástica de bajar su tasa directamente a la mitad.

 Esta ola de rebajas es la primera consecuencia directa de la reciente subasta del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), una movida oficial que volcó miles de millones al sistema bancario con la condición exclusiva de ablandar los créditos para la primera vivienda.

Entre los movimientos más destacados de este sacudón financiero, el Banco Supervielle sorprendió al achicar su tasa del 15% al 7,5% anual, reduciendo además la barrera de entrada al bajar los ingresos mínimos exigidos para pedir el crédito de 5 millones a 3 millones de pesos. Por su parte, el Banco Galicia ajustó su número del 9,5% al 7,5% a pagar en hasta 20 años, mientras que el Banco Patagonia la ubicó en un 8,5% con plazos extendidos de hasta 30 años. Asimismo, para los vecinos de nuestra provincia resulta clave la propuesta del Banco Macro -donde cobra la gran mayoría de los estatales y privados de Jujuy-, entidad que fijó su tasa preferencial en un 7,5% para clientes de plan sueldo e hijos de los mismos, abarcando créditos para compra, ampliación o refacción. A esta lista se suman el Banco Hipotecario -que ya firmó la primera escritura oficial bajo este nuevo esquema- y el Credicoop, sumándose a los bancos Nación, Ciudad y BBVA que ya venían ofreciendo pisos competitivos.

El mecanismo detrás de este alivio en el bolsillo busca inyectar liquidez de largo plazo en el mercado. Las entidades que resultaron adjudicatarias de los fondos estatales disponen ahora de un plazo de 120 días corridos para colocar este dinero en manos de la gente a través de créditos hipotecarios UVA para vivienda única, respetando un tope máximo de tasa del 7,5%. Esta jugada obligó a la banca privada a ponerse a tiro y achicó notablemente la brecha de costos que existía entre los bancos públicos y los privados. Con esta baja generalizada, el mercado habitacional vuelve a activarse y renueva la ilusión de los trabajadores que buscan calcular una cuota posible para construir o comprar su hogar.

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