Aumentan los escraches a los "papá ratones": se van de vacaciones pero no pagan la cuota alimentaria
Durante el verano, crecen las denuncias públicas en redes sociales contra padres que viajan, muestran gastos elevados y no cumplen con la cuota alimentaria de sus hijos.
Con la llegada del verano y la temporada de vacaciones, las redes sociales en Jujuy se llenan de escraches contra padres que no pagan la cuota alimentaria o que abonan montos irrisorios, mientras exhiben viajes, obras en sus casas y una vida que contrasta con sus obligaciones legales.
Publicaciones en Facebook e Instagram comenzaron a viralizarse con fotos, nombres y fuertes mensajes apuntando a deudores alimentarios. En muchos casos, las madres exponen situaciones que arrastran desde hace años y que, aseguran, no encuentran respuesta efectiva en la Justicia.
Uno de los casos más resonantes es el de un hombre que paga apenas 40 mil pesos de cuota alimentaria, argumentando de manera reiterada que "no tiene dinero". Sin embargo, en las últimas semanas se conoció que construyó una pileta en su vivienda, lo que despertó indignación y críticas por la falta de coherencia entre su estilo de vida y el aporte destinado a su hijo.
Otro escrache que circuló con fuerza muestra a un padre de vacaciones en Brasil. "Acá lo ven al rata, se fue de vacaciones a Brasil y dice que los amigos lo invitaron. Su hijo tiene zapatillas gracias a mamá", escribió la mujer que realizó la denuncia pública, acompañando el posteo con imágenes del viaje.
Estos episodios reabren un debate profundo sobre la responsabilidad parental, la violencia económica y el rol del Estado. Para muchas familias, el escrache se convierte en el último recurso frente a cuotas alimentarias que no alcanzan o directamente no se pagan, mientras los procesos judiciales avanzan lentamente.
Desde distintos sectores se reclama que la Justicia endurezca las medidas contra quienes incumplen, con sanciones más efectivas, controles reales sobre los ingresos y consecuencias concretas para los deudores. El objetivo, sostienen, no es la exposición pública, sino garantizar derechos básicos de niñas, niños y adolescentes.
Mientras tanto, el fenómeno sigue creciendo en redes: el verano no solo trae vacaciones, sino también visibilidad para una problemática que muchas familias viven todo el año en silencio.



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