Victoria Villarruel: "Voy a ser presidenta y mi vice será peronista"
La vicepresidenta dejó entrever su ambición presidencial durante su visita a La Rioja y habló de una fórmula transversal con un dirigente peronista.
La vicepresidenta Victoria Villarruel protagonizó una fuerte señal política durante su visita a la provincia de La Rioja en el marco de las festividades de la Chaya. Allí, según trascendió, mantuvo reuniones reservadas con dirigentes locales y dejó una definición que impacta de lleno en el escenario nacional.
Ante una consulta sobre sus aspiraciones políticas, la funcionaria habría sido categórica: "Voy a ser candidata a presidenta de los argentinos y mi vicepresidente será un peronista".
Reuniones clave y agenda propia
Durante su estadía, Villarruel mantuvo un encuentro con autoridades provinciales, entre ellos el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera; el ministro de Vivienda, Ariel Puy Soria; y el asesor político Fabián de la Fuente.
En esas conversaciones se abordaron temas sensibles para las provincias, como:
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La crisis habitacional
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El impacto de la desregulación económica
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La paralización de la obra pública nacional
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La situación social derivada de la falta de inversión
Según trascendió, el análisis territorial contrastó con la mirada económica más técnica que predomina en el Gobierno nacional.
Señal de proyecto propio
La declaración sobre una fórmula con un dirigente peronista fue interpretada como un intento de construir un armado transversal y diferenciado del liderazgo del presidente Javier Milei.
El gesto también sugiere un acercamiento al peronismo territorial, en contraste con la narrativa de confrontación política que domina el discurso libertario.
Durante las reuniones, además, circularon nombres clave de la política nacional como Cristina Fernández de Kirchner y Patricia Bullrich, lo que refleja la magnitud del análisis estratégico que se llevó adelante.
Territorio vs. Casa Rosada
La presencia de la vicepresidenta en un evento cultural emblemático del NOA también fue leída como un movimiento político. Mientras el presidente mantiene un vínculo más distante con el interior del país, Villarruel apuesta por una estrategia basada en presencia territorial y diálogo directo con los gobernadores y dirigentes provinciales.
En ámbitos políticos de La Rioja, la visita dejó una pregunta abierta: si este paso representa el inicio de un armado nacional alternativo dentro -o eventualmente fuera- del actual oficialismo.



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