Sesión caliente en el Senado: debate final por la reforma laboral y el régimen juvenil
El oficialismo busca convertir en ley dos proyectos clave mientras sindicatos combativos anuncian protestas.
La Cámara Alta del Congreso de la Nación Argentina afronta este viernes una jornada determinante con el cierre de las sesiones extraordinarias: se debatirán la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil, que propone bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, confía en sostener la mayoría alcanzada semanas atrás para aprobar ambos proyectos y consolidar su armado parlamentario de cara a la agenda legislativa de 2026.
Reforma laboral: el oficialismo apuesta a ratificar los cambios
La iniciativa ya obtuvo media sanción el 12 de febrero con 42 votos a favor y 30 en contra, y ahora el Senado deberá decidir si respalda la versión modificada por Diputados o insiste con el texto original.
El proyecto cuenta con apoyo de bloques aliados como PRO, UCR y fuerzas provinciales, mientras que el peronismo anticipó un rechazo unificado, pese a recientes tensiones internas.
Entre los cambios introducidos se destaca la eliminación del artículo 44, referido a las licencias médicas por enfermedades no laborales. De aprobarse, los trabajadores mantendrían el 100% de sus haberes durante ese período, lo que se convirtió en uno de los puntos centrales del debate.
Desde el oficialismo sostienen que la reforma apunta a reducir la informalidad laboral -que afecta a millones de argentinos- y estimular la inversión privada. En cambio, la oposición advierte que podría implicar un retroceso en derechos laborales históricos.
Movilización sindical frente al Congreso
Aunque la CGT descartó una marcha para esta jornada, sectores sindicales más duros confirmaron protestas. Entre ellos se encuentran ATE y organizaciones políticas afines, que rechazan la iniciativa por considerar que flexibiliza condiciones laborales.
Se prevé un operativo de seguridad reforzado en las inmediaciones del Parlamento.
Baja de edad de imputabilidad: el otro eje de la sesión
El segundo proyecto clave es la reforma del Régimen Penal Juvenil, que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y establece que menores desde los 14 años puedan ser penalmente responsables por delitos graves.
La propuesta contempla penas de hasta 15 años de prisión para casos como homicidios, robos violentos, abusos sexuales o secuestros. Sin embargo, fija la privación de la libertad como último recurso y exige cumplimiento en establecimientos especializados separados de adultos.
También incorpora un enfoque orientado a la resocialización, con alternativas a la prisión para condenas menores, como tareas comunitarias, monitoreo electrónico, prohibición de acercamiento a la víctima y reparación del daño.
Otro aspecto relevante es el reconocimiento explícito de los derechos de las víctimas, incluyendo asistencia psicológica, patrocinio legal y participación en el proceso judicial.
Una votación con impacto político
Si el Senado aprueba ambas iniciativas, el oficialismo consolidará una victoria legislativa de alto impacto en un año clave. Además, marcaría un cambio profundo tanto en la legislación laboral como en el sistema penal juvenil argentino.
El resultado de la sesión no solo definirá el futuro de estos proyectos, sino también la capacidad del Gobierno para sostener acuerdos parlamentarios en un escenario político fragmentado.



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