La industria pierde 160 empleos por día en Argentina, según un informe de la UBA
Un estudio de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA advierte una fuerte caída en la producción industrial, el empleo fabril y la participación del sector en el PBI argentino.
Un informe elaborado por especialistas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA encendió señales de alerta sobre la situación de la industria argentina. El estudio advierte sobre una combinación de factores preocupantes: caída de la producción, pérdida sostenida de empleos y una disminución del peso del sector dentro de la economía nacional.
El trabajo fue realizado por el Área de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) junto al Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL) y analiza la evolución del sector entre 2023 y 2025.
Uno de los datos más significativos es la reducción del peso de la industria en el Producto Bruto Interno (PBI). De acuerdo con el informe, la participación industrial pasó del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, un nivel que -según los investigadores- se asemeja al que tenía Argentina antes de la Segunda Guerra Mundial, hace más de 80 años.
El análisis también revela que 22 de los 24 sectores industriales registraron retrocesos en su valor agregado entre mediados de 2023 y 2025, lo que evidencia una crisis extendida dentro del entramado productivo.
La industria cae mientras la economía apenas crece
Entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, la economía argentina mostró un crecimiento leve del 1,3%, pero en ese mismo lapso la actividad industrial sufrió una contracción mucho más profunda: -8,3%.
Otros sectores de la economía también registraron caídas significativas:
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Construcción: -14,1%
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Pesca: -24,6%
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Comercio: -5,2%
En contraste, algunas actividades mostraron un crecimiento importante durante el mismo período:
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Sector financiero: +25,2%
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Minería: +17,9%
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Agro: +14,1%
Capacidad ociosa y fábricas trabajando por debajo del 60%
Otro indicador que preocupa a los especialistas es el nivel de utilización de las plantas industriales. Durante 2024 y 2025, la capacidad instalada de la industria se mantuvo por debajo del 60%, lo que implica que más del 40% de la capacidad productiva permanece ociosa.
Este escenario repercute directamente en el mercado laboral. Según el informe, desde noviembre de 2023 se perdieron alrededor de 100.000 empleos industriales, lo que equivale a un promedio de 160 puestos de trabajo menos por día dentro del sector.
Metalurgia, calzado y curtiembres entre los rubros más golpeados
El estudio identifica varias ramas industriales con caídas particularmente profundas, con retrocesos que oscilan entre 20% y 25%.
Entre los sectores más afectados se encuentran:
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Metalurgia
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Industria del calzado
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Curtiembres
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Industrias vinculadas a la construcción
Otros rubros mostraron una mayor resistencia, aunque también registraron bajas más moderadas, como la industria alimenticia, el sector tabacalero y la industria del transporte.
Menos exportaciones industriales y más productos primarios
El informe también detecta un cambio en el perfil exportador de la industria. Las exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) cayeron hasta representar 28% del total, cuando en 2011 habían alcanzado un máximo del 35%.
Este fenómeno refleja una mayor concentración de las exportaciones en alimentos y commodities, productos con menor contenido tecnológico y menor generación de empleo industrial.
Menor apoyo estatal al sector
El estudio también señala una reducción en el respaldo estatal a la industria. Según los investigadores, el Presupuesto 2026 prevé una caída del 40% en los recursos y beneficios destinados al sector industrial.
Gran parte del apoyo público se orientó al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), enfocado principalmente en proyectos de energía, minería y siderurgia vinculados a grandes inversiones.
Un retroceso de cuatro décadas
Como conclusión, los especialistas advierten que el PBI industrial per cápita se encuentra actualmente en niveles similares a los registrados en 1985, lo que implica un retroceso de aproximadamente 40 años en términos de producción industrial por habitante.
Según el informe, si esta tendencia continúa, el proceso de desindustrialización podría generar efectos estructurales sobre el empleo, la producción y el perfil exportador de la economía argentina.


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