Con concesiones a gobernadores y la CGT, el oficialismo busca aprobar la reforma laboral en el Senado
Tras retocar Ganancias, aportes sindicales y contribuciones empresariales, el Gobierno llega al recinto con 28 cambios consensuados para asegurar los votos
El Senado debatirá este miércoles la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, en una sesión que llega precedida de intensas negociaciones con gobernadores y la Confederación General del Trabajo (CGT). El oficialismo logró introducir 28 modificaciones al dictamen original con el objetivo de garantizar los votos necesarios y destrabar una de las iniciativas centrales de su agenda.
La titular del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, Patricia Bullrich, confirmó un acuerdo con legisladores aliados para llevar el proyecto al recinto desde las 11. Según trascendió, el presidente Javier Milei seguirá el debate desde la quinta de Olivos.
Entre los principales cambios incorporados figura la eliminación del artículo que proponía reducir el impuesto a las Ganancias para grandes y medianas empresas, una medida cuestionada por los gobernadores debido a su impacto en la coparticipación y en los ingresos provinciales.
También se resolvió mantener la denominada "caja sindical" por al menos dos años, estableciendo un tope del 2% para el aporte solidario a los gremios y sin modificar el 6% destinado a las obras sociales. En paralelo, se fijó un tope del 0,5% para el aporte obligatorio a cámaras empresariales.
Otro de los puntos ajustados fue la exclusión de las billeteras virtuales como mecanismo para el pago de salarios, dejando esa operatoria exclusivamente en manos del sistema bancario.
Con estas concesiones, el oficialismo apuesta a evitar fracturas internas y reducir la resistencia sindical antes de que el proyecto pase a la Cámara de Diputados, donde el Gobierno busca convertirlo en ley antes de fin de mes.
Fuerte operativo y protestas en las calles
En simultáneo al debate parlamentario, el Gobierno desplegó un operativo de seguridad de alta complejidad en los alrededores del Congreso ante las movilizaciones convocadas por la CGT, las dos CTA y otras organizaciones sociales.
El esquema incluye la participación coordinada de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Se instalaron vallados y controles en avenidas clave como Rivadavia, Entre Ríos, Callao e Hipólito Yrigoyen, lo que genera un fuerte impacto en el tránsito del centro porteño.
Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron la aplicación del denominado "Protocolo Antipiquetes", mientras que los gremios denuncian que la reforma implica una flexibilización laboral y una posible pérdida de derechos.
El oficialismo, por su parte, sostiene que la iniciativa apunta a "modernizar" el mercado laboral y generar condiciones para la creación de empleo formal. La votación de este miércoles será determinante para medir la fortaleza política del Gobierno en el Senado y el alcance real de los consensos alcanzados.


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