Industria en alerta

Advierten por la pérdida de 65 mil empleos industriales

La UIA aseguró que la clausura de la histórica fábrica de neumáticos no es un caso aislado y alertó sobre una competencia internacional "distorsionada" que afecta a todo el sector productivo.

QPJ JUJUY

El cierre definitivo de la empresa de neumáticos FATE encendió las alarmas en el entramado productivo argentino. La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó su profunda preocupación y sostuvo que la situación refleja un deterioro más amplio del sector manufacturero, donde -según indicó- ya se perdieron 65 mil puestos de trabajo industriales.

La planta ubicada en San Fernando producía cerca de cinco millones de neumáticos por año y empleaba a más de 900 trabajadores, por lo que su cierre implica la salida del principal fabricante nacional del rubro y deja el mercado dominado por multinacionales como Bridgestone y Pirelli.

Desde la UIA remarcaron que la situación "no puede analizarse como un episodio aislado", sino como parte de un fenómeno más amplio en el que diversos sectores enfrentan competencia internacional con prácticas comerciales desleales y sobrecapacidad global, especialmente desde países asiáticos.

Detrás de la empresa se encuentra el empresario Javier Madanes Quintanilla, también propietario de Aluar, único productor de aluminio del país. Por ese motivo, el cierre fue interpretado dentro del sector como una señal de alto impacto para toda la industria nacional.

La historia de FATE se remonta a la década del 40, cuando comenzó como fabricante de telas impermeables y luego evolucionó hacia la producción de neumáticos, acompañando el crecimiento del parque automotor argentino durante décadas. Su planta de San Fernando fue durante años un símbolo del desarrollo manufacturero.

El comunicado de la UIA subrayó que la industria del neumático es uno de los casos más evidentes de desequilibrios globales, donde la importación de productos más baratos presiona sobre la producción local y el empleo.

Además, el cierre ocurre en un contexto de caída de la actividad industrial. Informes sectoriales indican que mientras las importaciones crecieron con fuerza en los últimos años, la producción local se contrajo, lo que profundizó la pérdida de competitividad.

La entidad empresaria también advirtió sobre el impacto en el conocimiento técnico, la cadena de valor y el entramado productivo, factores que -según señaló- tardan años en reconstruirse.

En paralelo, la UIA mantiene canales de diálogo con el Gobierno nacional, encabezado en materia económica por el ministro Luis Caputo, aunque sin anuncios concretos que reviertan la caída de la actividad.

Para analistas del sector, la clausura de FATE marca un punto de inflexión: el problema ya no sería producir caro, sino directamente no poder producir frente a la competencia externa y la caída de la demanda interna.

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