Volvió borracho, quiso linchar al padre con bloques y le rompió toda la casa a la hermana
Un muchacho desató un verdadero infierno en el sector de las 30 Hectáreas. Completamente sacado, agredió a su familia y destrozó dos viviendas hasta que la policía ingresó al lugar para detenerlo.
Un domingo que pintaba para ser tranquilo en el populoso barrio de Alto Comedero terminó convirtiéndose en una película de terror para una familia de las 30 Hectáreas. Un joven regresó a su casa en un aparente y avanzado estado de ebriedad y, lejos de irse a dormir, empezó a armar un revuelo bárbaro dentro de la vivienda, metiendo insultos y amenazas para todos los presentes. Al ver que la situación se estaba yendo de las manos, su propio padre intentó pararle el carro y calmarlo, pero la respuesta del muchacho fue todavía más violenta y desatada.
Completamente fuera de sí, el joven no solo amenazó de muerte a su progenitor, sino que agarró unos bloques de construcción que había en el patio y los molió a golpes. No conforme con los destrozos, empezó a tirarle los cascotes directamente al cuerpo del hombre, quien tuvo que esquivar los proyectiles para que no le partieran la cabeza. Los gritos desesperados y el ruido de los golpes alertaron a la hermana del agresor, que vive a los pocos metros y cruzó corriendo para defender a su papá de semejante locura.
Lejos de calmar las aguas, la llegada de la mujer hizo que el violento se sacara todavía más. El muchacho manoteó un palo pesado y encaró directo hacia la casa de su hermana. En un segundo, le reventó los vidrios de la ventana y le dejó la puerta de ingreso hecha un colador. Cuando la mujer intentó frenarlo, se armó un forcejeo tremendo y el agresor le pegó un palazo que le provocó varias heridas. Afortunadamente, los vecinos llamaron rápido al 911 y los policías de la Seccional 63º llegaron al toque; con el permiso de los dueños, entraron a la propiedad, redujeron al sujeto y se lo llevaron directo al calabozo, donde quedó tras las rejas a disposición de la Justicia.


Comentarios