Trágico hallazgo de una mujer en Jujuy: el ADN para identificar los restos tardaría un mes
El hallazgo en un barranco reactivó con fuerza la búsqueda de una mujer de 33 años desaparecida desde diciembre. La abuela, que pastoreaba a sus animales, reconoció las zapatillas de su nieta en el lugar del hecho. La Justicia investiga pero mantiene el secreto de sumario.
La localidad de Bárcena no sale del estado de shock y la incertidumbre golpea con fuerza a una familia jujeña que viene viviendo una pesadilla desde finales del año pasado. Tras el macabro hallazgo de restos óseos humanos en un barranco de la zona, la investigación judicial entró formalmente en su etapa más compleja y decisiva.
Si bien la comunidad y la policía necesitan respuestas urgentes para cerrar un ciclo de dolor, las autoridades provinciales ya advirtieron que la ciencia forense tiene sus propios tiempos. Establecer de manera fehaciente y con validez legal la identidad de la víctima va a demorar un mínimo de 30 días, debido a la complejidad de los análisis que se deben realizar.
Fuentes ligadas a la causa confirmaron a Jujuy al Momeno que el expediente pasó de lleno al Laboratorio de Genética Forense. En el transcurso de las próximas horas, los peritos bioquímicos le tomarán muestras de sangre a un familiar directo de la joven de 33 años que es buscada intensamente desde diciembre. A partir de ahí, arrancará un laburo minucioso y a contrarreloj para extraer perfiles genéticos viables de los huesos encontrados en el cerro y cruzarlos con las muestras de referencia. Como los restos presentan un avanzado estado de descomposición por el paso del tiempo y las inclemencias del clima, el cotejo de ADN requiere protocolos biológicos estrictos que hacen imposible tener un resultado express antes de un mes.
Hay que recordar que este caso dio un vuelco dramático y desgarrador por una tremenda casualidad del destino. Una mujer mayor que pastoreaba sus animales a unos cien metros de la casilla de información turística de Bárcena divisó el cuerpo y dio aviso inmediato a la Seccional N° 12 de Volcán. Al acercarse al lugar junto a los uniformados, la abuela se topó con una escena espantosa y reconoció un par de zapatillas como propiedad de su propia nieta desaparecida.
Actualmente, los restos están resguardados en la morgue judicial de Alto Comedero. Aunque los primeros indicios recolectados por el ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación apuntan a la hipótesis de un presunto suicidio, la Justicia mantiene un estricto secreto de sumario hasta que los papeles del laboratorio confirmen la verdad.


Comentarios