Inseguridad al palo

Terror en Jujuy: una banda de encapuchados dejó atado a un comerciante

Dos delincuentes se le acercaron con un engaño justo cuando cerraba su negocio de muebles y lo metieron hacia adentro, donde aparecieron dos más armados.

Un hecho de inseguridad estremecedor, de esos que hacen que a uno se le ponga la piel de gallina, se vivió en la ciudad de La Quiaca durante las últimas horas. Un abuelito de 78 años, muy conocido en la zona por su comercio de venta de muebles, vivió la peor pesadilla de su vida en su propia casa cuando una banda integrada por cuatro delincuentes fuertemente armados y encapuchados lo tomó de rehén durante casi cuatro horas para saquearle el lugar de punta a punta.

Todo arrancó cerca de las 8 de la noche del martes, en el momento exacto en que el abuelo se disponía a bajar las persianas de su negocio. En ese instante, dos sujetos se le acercaron haciéndole una consulta engañosa para que volviera a abrir la puerta. Apenas dio el paso hacia el interior, dos malvivientes más salieron de la nada y se le tiraron encima con violencia. 

Todos actuaron con los rostros tapados con capuchas y barbijos para no ser reconocidos, y al menos dos de ellos le encañonaron el pecho con armas de fuego mientras lo empujaban hacia el fondo.

El calvario que le siguió fue interminable. Para inmovilizar al hombre, los ladrones le pusieron un precinto plástico en las muñecas y después lo remataron atándolo fuerte con una soga de las que usaba para sujetar los muebles. Lo encerraron primero en el baño y después lo tiraron en una habitación mientras revolvían cada cajón y ropero exigiéndole plata. 

Recién cerca de la medianoche, tras casi cuatro horas de puro terror, los delincuentes escaparon con un botín pesado: medio millón de pesos en efectivo, dos armas de caza, dos máquinas de contar billetes, una cámara de fotos, el celular y hasta las llaves de la casa. Como pudo, la víctima logró desatarse sola y caminó descalza hasta la base de Bomberos para pedir auxilio. La Policía y Criminalística trabajan a contrarreloj en la frontera para dar con los asaltantes.

Esta nota habla de:

Comentarios

Tucomentario

Nombre