"Tengo esto": en pleno viaje, jujeño no daba más del dolor y confesó a los gendarmes lo que tenía
El pasajero de un micro de larga distancia se descompensó en pleno control de Gendarmería. Confesó que había ingerido más de un kilo de droga. Fue trasladado de urgencia y quedó detenido.
Un hombre que partió desde la frontera jujeña con destino a Buenos Aires salvó su vida de milagro, pero terminó tras las rejas. El hecho ocurrió en la Ruta 34, a la altura de Pozo Hondo (Santiago del Estero), cuando efectivos del Escuadrón 59 de Gendarmería detuvieron un colectivo que venía desde La Quiaca.
Lo que parecía un control de rutina se transformó en una escena de urgencia médica. Mientras los gendarmes revisaban los documentos, uno de los pasajeros comenzó a mostrar signos claros de descompostura. Al verse acorralado por el malestar físico, el hombre terminó confesando la verdad: había ingerido decenas de cápsulas con droga horas antes de subir al micro.
Más de un kilo en el organismo
Bajo las órdenes del Juez Federal Guillermo Molinari, el sospechoso fue trasladado de urgencia a un hospital santiagueño. Allí, bajo vigilancia médica, terminó de expulsar la impresionante suma de 88 cápsulas. Tras realizar las pruebas de campo (Narcotest), se confirmó que se trataba de cocaína de máxima pureza.
El pesaje final arrojó 1 kilo con 85 gramos de estupefacientes, una cantidad que en el mercado ilegal está valuada en casi 5 millones de pesos.
Final en la celda
El hombre, cuya identidad no trascendió, quedó detenido e incomunicado por infracción a la Ley 23.737. Los médicos advirtieron que, si una sola de esas cápsulas se hubiera roto en su interior, el desenlace hubiera sido fatal de manera instantánea.


Comentarios