Robos, destrozos y miedo: una biblioteca comunitaria de Alto Comedero analiza mudarse
Ocurrió en el barrio Tupac Amaru, donde el espacio educativo sufrió dos robos en lo que va del año y tres hechos delictivos en menos de un mes
Un nuevo hecho de inseguridad volvió a encender las alarmas en el barrio Tupac Amaru de Alto Comedero, donde una biblioteca comunitaria fue víctima de reiterados robos en lo que va del año. Ya son dos los hechos registrados en 2026 y tres hurtos en menos de un mes, una situación que pone en jaque la continuidad del espacio y expone la falta de respuestas concretas ante la creciente inseguridad en la zona.
Robos reiterados y daños en el espacio comunitario
El último episodio ocurrió el lunes, cuando delincuentes forzaron una ventana, rompieron las rejas de protección y lograron ingresar por un espacio reducido al interior del edificio. Una vez dentro, provocaron destrozos y sustrajeron distintos elementos de trabajo fundamentales para el funcionamiento de la biblioteca.
Entre lo robado se encuentran materiales didácticos utilizados en actividades educativas y recreativas, además de un gazebo. También se registró un intento fallido por llevarse ventiladores, lo que evidencia el nivel de daño y vulnerabilidad del lugar.
Este hecho se suma a otro robo ocurrido en enero y a un tercer episodio registrado el pasado 26 de diciembre, cuando desconocidos forzaron la puerta principal y se llevaron diversos elementos vinculados al funcionamiento cotidiano del espacio.
Un proyecto en riesgo tras más de 15 años de trabajo
La seguidilla de robos obligó a reforzar medidas de cuidado y a limitar actividades por temor a nuevos hechos delictivos, afectando directamente a niños, jóvenes y vecinos que participan de las propuestas del lugar.
Desde hace más de 15 años, la biblioteca comunitaria funciona como un espacio de contención, apoyo educativo y encuentro para el barrio Tupac Amaru. Sin embargo, la pérdida de materiales esenciales, los daños constantes y la falta de condiciones mínimas de seguridad generaron un escenario crítico, según informaron desde Jujuy al día.
Ante esta situación, el equipo que sostiene el proyecto analiza la posibilidad de mudarse a otro sector de Alto Comedero, al considerar que hoy no pueden garantizar la seguridad de quienes asisten ni la continuidad de las actividades en el lugar. La comunidad reclama mayor presencia y respuestas concretas para evitar que un espacio clave para el barrio termine desapareciendo por la inseguridad.


Comentarios