Preso muerto en El Chingo: investigan a policías y secuestran celulares
Un joven de 30 años falleció tras sufrir quemaduras en el 80% de su cuerpo dentro de la Seccional 61. La Justicia ordenó una autopsia para este lunes y secuestró los celulares de todos los efectivos de guardia.
Un hecho de extrema gravedad sacude por estas horas al barrio El Chingo. Lo que empezó como una detención terminó en una tragedia que tiene a la Seccional Nº 61 en el ojo de la tormenta. Un hombre de 30 años, que estaba bajo custodia policial, murió el pasado miércoles 31 de diciembre en el Hospital Pablo Soria tras haber ingresado con casi todo su cuerpo quemado. Ahora, la Justicia jujeña busca determinar qué pasó adentro de ese calabozo.
El fiscal Regional, Guillermo Beller, confirmó que se abrieron dos investigaciones paralelas. La primera busca saber cómo se originó el fuego: si el detenido se autolesionó o si hubo participación de terceros. La segunda investigación, quizás la más picante, apunta directamente al accionar policial. Se busca establecer si los uniformados cumplieron con los protocolos de seguridad o si hubo una "zona liberada" o negligencia que permitió que el joven terminara prendiendose fuego.
Como primera medida, la fiscalía ya inició una investigación en la comisaría: se secuestraron los libros de guardia, actas y, lo más importante, los teléfonos celulares de todos los policías que estaban de turno ese día. La idea es peritar las comunicaciones para ver si hubo alguna irregularidad antes o después de que el preso fuera trasladado de urgencia al hospital. Por ahora, el caso no tiene una carátula definitiva de homicidio, pero el lunes a las 8:30 de la mañana será un día clave con la realización de la autopsia.
Desde el Ministerio Público de la Acusación informaron que la familia de la víctima ya puso un abogado querellante y tendrá su propio perito para controlar que la autopsia sea transparente.


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