"No debería haber salido viva": el audio de una empresaria que torturó a su empleada embarazada
La víctima, de 5 meses de embarazo, se cubrió la panza como pudo para salvar a su bebé. Los audios de la agresora confesando todo son estremecedores.
Lo que sufrió Samara, una joven que solo buscaba trabajar para armar el ajuar de su bebé, parece sacado de una película de terror. En la ciudad de San Luis, Brasil, una empresaria identificada como Carolina Sthela Ferreira dos Anjos la sometió a una sesión de tortura que duró casi una hora.ç
¿El motivo? Se le había perdido un anillo y, sin pruebas, acusó a la empleada. Lo más cínico es que la mujer grabó audios contando las agresiones y los mandó a un grupo de WhatsApp, grabaciones que ahora son la prueba clave de una crueldad sin límites.
Según el relato de la víctima y lo que la misma empresaria confiesa en los audios, Ferreira llamó a un hombre armado para "apretar" a la joven. Entre los dos la tiraron al suelo, le pegaron piñas, cachetadas y hasta le pisaron los dedos con saña. Samara, embarazada de cinco meses, contó entre lágrimas que lo único que hacía era hacerse bolita en el piso para proteger su vientre y que no le golpearan al bebé. La locura llegó a tal punto que, incluso después de encontrar la joya en un canasto de ropa sucia, le siguieron pegando "hasta que la mano de la empresaria quedó hinchada".
Uma jovem, de 19 anos, grávida de cinco meses, sofreu diversas agressões por mais de uma hora dentro da casa onde trabalhava, na Grande São Luís, no Maranhão.
— BNews (@bnews_oficial) May 6, 2026
Do outro lado, a própria ex-patroa, a empresária Carolina Sthela Ferreira dos Anjos, aparece em áudios falando sem... pic.twitter.com/7WYzIm2Gki
Pero la indignación no termina ahí. En otro de los audios que se viralizaron, la mujer cuenta muerta de risa que un policía amigo la salvó de ir presa cuando fue al domicilio tras la denuncia. "Si no fuera yo, tendría que llevarte a la comisaría porque está llena de hematomas", le habría dicho el oficial.
La agresora, lejos de arrepentirse, le contestó: "Era para que tuviera más, no debería estar viva". Mientras la investigación avanza, se supo que la empresaria ya tiene más de 10 causas judiciales y antecedentes por maltratar a otras niñeras. Un caso que estremece al mundo y que pone sobre la mesa el nivel de impunidad y violencia al que están expuestas muchas trabajadoras. / TN


Comentarios