Muerte y escándalo en un country del norte: financista tomó la peor decisión
Martín Maldonado se quitó la vida en un country de Santiago del Estero. Dejó seis cartas para su familia, pero para sus socios dejó puras deudas y cuentas secretas. Hay inversores desesperados que no saben a quién reclamarle su plata.
Lo que empezó como una tragedia familiar en el exclusivo barrio privado El Timbó, terminó destapando una olla a presión que salpica a Santiago, Córdoba y Tucumán. El financista Martín Maldonado decidió quitarse la vida el pasado 2 de marzo, pero tras su muerte aparecieron "sorpresitas" que nadie esperaba: cuentas bancarias paralelas, propiedades en Paraguay y una empresa en Córdoba que sus propios socios ni sabían que existía.
El tema es que ahora apareció un montón de gente -desde comerciantes pesados hasta pequeños ahorristas- reclamando una torta de guita que superaría el medio millón de dólares, más otra suma igual en criptomonedas. El problema es que en los papeles oficiales de la consultora que Maldonado presidía no figura ni un peso de esa plata. "Él jugaba por afuera", dicen por lo bajo los socios que ahora tienen que dar la cara ante los acreedores que desfilan por la oficina.
Entre los damnificados hay de todo: desde un hombre al que le deben 200.000 dólares hasta otros que, aunque perdieron mucho, ni se animan a ir a la Justicia porque no pueden explicar de dónde sacaron los verdes. Mientras la familia guarda bajo llave las seis cartas que dejó el financista, los abogados ya están afilando los colmillos para ver de dónde pueden rasquetear algo de plata antes de que lo poco que quedó desaparezca.


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