"Me lo dejaron tirado como un perro": la bronca de la mamá del soldado asesinado en Jujuy
La mamá de Alejandro Tolaba rompió el silencio tras el crimen que sacudió a la Puna. Aseguró que no fue un robo, sino un ataque cargado de maldad. Mientras entierra a su hijo militar, acompaña a Nahuel, de 17 años, quien sobrevivió de milagro pero está destrozado emocionalmente.
El dolor en Abra Pampa tiene nombre y apellido, y hoy se escuchó en la voz de una madre que todavía no puede creer que le hayan devuelto a su hijo en un cajón. La mamá de Alejandro Tolaba, el soldado de 25 años asesinado a la salida de un baile, habló con el corazón en la mano y dejó en claro que lo que pasó esa madrugada de lunes no tuvo nada que ver con la inseguridad común. Para ella, a Alejandro y a su hermano Nahuel los buscaron para matarlos: "Solo quisieron hacer daño; si hubieran querido robarles, les sacaban el celular o la billetera, pero me lo dejaron tirado como a un perro", sentenció.
Según el relato de la mujer, los hermanos habían salido a divertirse con unos primos por el Carnaval de Flores. Todo iba bien hasta que, al salir del boliche y caminar hacia la feria, unos sujetos los emboscaron por atrás. Sin mediar palabra y sin darles tiempo a defenderse, empezó el ataque con el cuchillo. Alejandro, a quien su madre describió como un chico súper tranquilo y dedicado a su carrera en el Ejército, recibió la peor parte y murió en el lugar.
La otra cara de esta tragedia es Nahuel, el hermano de tan solo 17 años que logró sobrevivir a las puñaladas. Aunque físicamente ya está estable y fuera de peligro en un hospital de la capital, el golpe psicológico es tremendo. "No acepta lo que le pasó a su hermanito, está muy triste y me suplica que no lo deje solo", contó su mamá a Somos Jujuy, quien hoy se debate entre los pasillos del hospital y los trámites para enterrar a Alejandro en su tierra.
Mientras tanto, la captura de Ricardo Robinson Dionisio en Bolivia trajo un poco de alivio procesal, pero no calma la bronca. La familia, que sigue pidiendo ayuda a la comunidad para costear los gastos de este desastre, solo espera que el fiscal Alberto Mendivil actúe con mano dura. "Pido que se pudra en la cárcel", cerró la mujer, con la firmeza de quien ya no tiene nada que perder porque ya le arrancaron lo más sagrado.


Comentarios