Jujuy: atacaron a piedrazos a dos colectivos sobre la 34 y de milagro no fue una tragedia
Los choferes tuvieron que desviar los servicios para resguardar a la gente y hacer el trasbordo de pasajeros. La Policía investiga si se trató de intentos de robo o puro vandalismo en una zona que preocupa a los choferes.
El viaje de regreso a casa del fin de semana se convirtió en una auténtica pesadilla para decenas de jujeños que transitaban por el ramal. Dos colectivos de media distancia fueron el blanco de violentos ataques a piedrazos mientras circulaban por la Ruta Nacional 34, justo a la altura del ingreso a la ciudad de Fraile Pintado. Por la velocidad que llevan los micros en ese tramo y el tamaño de los cascotes que tiraron, la situación pudo haber terminado de la peor manera, pero la fortuna estuvo del lado de los pasajeros y los choferes, que resultaron completamente ilesos a pesar de la lluvia de cristales rotos.
La primera secuencia de terror se vivió pasadas las cuatro y media de la tarde del domingo. El interno venía haciendo el recorrido habitual desde Yuto con destino a la terminal de San Salvador de Jujuy, cuando al aproximarse al acceso de Fraile, el conductor sintió un estruendo ensordecedor que asustó a todos. Sin dudarlo, el chofer aguantó el volante y manejó hasta la terminal de esa localidad para revisar qué había pasado. Ahí constataron el desastre: delincuentes ocultos a la vera de la ruta habían reventado una de las ventanillas del lado derecho del piso superior. Tras el susto y al ver que nadie requería asistencia médica, mandaron el micro a San Pedro para hacer el trasbordo de la gente a otra unidad limpia.
Cuando parecía que se trataba de un hecho aislado, la historia se repitió calcada un par de horas después en el mismo punto de la ruta. Eran cerca de las seis y cuarto de la tarde cuando otro colectivo de la misma empresa, que venía viajando desde Libertador hacia la capital, sufrió el mismo ataque cobarde. Otra piedra gigante impactó directo contra un cristal del piso de arriba, haciéndolo añicos en un segundo. La Comisaría Seccional 40° ya tomó cartas en el asunto e inició una investigación urgente para tratar de identificar a estos desalmados que tiran a matar, mientras los choferes de la zona piden a gritos más controles policiales antes de que tengamos que lamentar una víctima fatal en el Ramal.


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