Jujeño denunció un robo comando pero era un tremendo "pata i'lana": las cámaras lo escracharon
Un hombre que aseguró haber sido emboscado por delincuentes armados que le robaron hasta la ropa será imputado por falsa denuncia. La Justicia revisó los videos de la zona y descubrió la desopilante verdad: salía corriendo en cueros de una vivienda por un lío privado y, al cruzarse con la policía, improvisó el cuento para zafar del momento.
Lo que parecía ser un gravísimo y violento asalto comando en las calles de la ciudad fronteriza de La Quiaca terminó transformándose en un tremendo e insólito papelón que ya es el comentario de todos los vecinos. Un hombre se presentó ante la Seccional Nº 17 para denunciar un robo a mano armada, pero la mentira le duró lo que un suspiro.
Tras una rápida investigación que incluyó la revisión de las cámaras de seguridad de la zona, las autoridades judiciales descubrieron que el sujeto inventó absolutamente todo el calvario. Ahora, lejos de recibir compasión, tendrá que rendir cuentas ante la ley por haber movilizado en vano al personal policial y los recursos del Estado.
La historia comenzó cuando el implicado armó un relato digno de una película de acción. Aseguró que mientras caminaba por la intersección de las calles Suipacha y República Árabe Siria, tras regresar de trabajar en la vecina localidad boliviana de Villazón, fue emboscado por dos delincuentes encapuchados.
Según su primera versión, los tipos lo amenazaron con un cuchillo y un arma de fuego, sacándole el celular, dinero en efectivo, tarjetas de crédito y, para meterle dramatismo, afirmó que lo obligaron a desvestirse para dejarlo en pelotas en medio de la vía pública. Ante semejante denuncia, la fiscalía activó de inmediato a la Brigada de Investigaciones para cazar a los supuestos peligrosos delincuentes.
Sin embargo, el castillo de naipes se derrumbó por completo cuando los oficiales encendieron los monitores para revisar los domos de seguridad y las filmaciones de los comercios cercanos. En los videos no había ni encapuchados, ni armas, ni emboscada.
Las imágenes captaron el momento exacto en el que el ingenioso denunciante salía por sus propios medios de una casa de familia completamente desnudo. Tras mirar desesperado para ambos lados de la calle, el hombre pegó un pique veloz hacia su propio domicilio y, al cruzarse de frente con un patrullero que hacía prevención, no tuvo mejor idea que improvisar el cuento del asalto comando para justificar por qué andaba como Dios lo trajo al mundo y tapar un aparente conflicto de su vida privada.
El fiscal a cargo de la causa, Alberto Mendivil, confirmó a El Tribuno de Jujuy que en los próximos días el sujeto será formalmente imputado por el delito de falsa denuncia. El funcionario judicial se mostró bastante molesto por la avivada, remarcando el enorme gasto de tiempo, camionetas y personal que se desperdició en una mentira, mientras la fiscalía y el Ministerio Público de la Acusación necesitan concentrar sus esfuerzos en problemas reales de la frontera, como la caza furtiva de vicuñas en la Puna o el control del éxodo de ciudadanos extranjeros que cruzan a las estaciones de servicio argentinas a vaciar los surtidores de combustible.


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