Jeringas y anestesia: lo que encontraron en la casa de los médicos de las fiestas clandestinas
Un anestesiólogo murió y se destapó la olla, robaban fentanilo y propofol del hospital para drogarse entre varias personas.
Anestesia y jeringas: qué encontraron en las casas de los dos médicos acusados de haber robado medicamentos. La Justicia imputó a Hernán Boveri y Delfina Lanusse por el robo y distribución de medicamentos usados en las peligrosas "Propo fest".
El grave audio que trascendió en medio de la investigación. Habla del robo de medicamentos, de las bombas de infusión, de las instituciones involucradas, de las relaciones entre los invitados a las "fiestas", hay amantes, situación de consumo, supuesto abuso sexual y una víctima fatal.
Este es el audio donde cuentan todo respecto al robo de propofol y fentanilo por parte del anestesiólogo y la residente del Hospital Italiano de CABA y las fiestas que organizaban. Nos operan y drogan fisuras con títulos de grado. Es un peligro todo. https://t.co/D9swhHy4Q5 pic.twitter.com/RSYnGqrX0W
— Queen of Yabrancity (@Juli3CGallagh3r) March 31, 2026
El comunicado del hospital Italiano:
La investigación por la muerte del anestesista Alejandro Salazar destapó la trama detrás del robo de drogas hospitalarias y su uso en fiestas clandestinas conocidas como "Propo fest". Tenían un grupo de Whatsapp en el que coordinaban todo. Usaban bombas de infusión de los nosocomios, cuando había "apnea" había un encargado de ventilarlos para "volverlos a la conciencia" y denuncian que los anestesiólogos unidos intentaron tapar el escándalo hasta que uno falleció y la situación se salió de control.
Ahora, la Justicia avanzó con allanamientos en las casas de Hernán Boveri y Delfina Lanusse, ambos acusados de sustraer y distribuir propofol y fentanilo, dos potentes anestésicos de uso exclusivo clínico.
Durante los operativos, la Policía secuestró cajas con tubos de anestesia, jeringas, celulares y computadoras. Los dos profesionales quedaron imputados en la causa, que investiga cómo estos medicamentos salieron del Hospital Italiano y terminaron en manos de particulares.
Todo comenzó en febrero, cuando Alejandro Salazar, anestesiólogo de guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y exresidente del Hospital Rivadavia, fue encontrado muerto en su casa.
La autopsia determinó que falleció por una sobredosis de propofol y fentanilo. Junto a su cuerpo, la policía encontró medicamentos y una bomba de infusión, lo que encendió las alarmas en el sistema de salud.
La investigación reveló que los fármacos que usó Salazar provenían del Hospital Italiano de Buenos Aires. Allí, se identificó a Hernán Boveri y a la residente Delfina Lanusse como presuntos responsables del robo y distribución de las drogas. Ambos ya no trabajan en la institución, que inició un sumario interno y denunció los hechos ante la Justicia.
La respuesta de la Asociación de Anestesia
Desde la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires señalaron que la problemática del consumo de sustancias atraviesa a toda la sociedad y que trabajan en la prevención y detección temprana durante la formación profesional.
Aclararon, además, que los hechos investigados habrían ocurrido en un ámbito privado.
"La Asociación tiene como misión la formación de profesionales de excelencia basada en estándares académicos, éticos y humanos que se sostienen a lo largo del tiempo", remarcaron en un comunicado.
Fuente: TN.


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