No tuvo su último adiós: el momento en que colapsó el techo en el velorio del soldado asesinado
Un temporal de locos azotó la Puna esta tarde. Mientras despedían a Alejandro Tolaba con honores del Ejército, el peso del hielo hizo ceder la estructura del salón. "Fue un milagro que no muriera nadie", contaron los vecinos entre lágrimas.
No hay consuelo para la familia Tolaba. Como si no bastara con el dolor de perder a Alejandro en ese ataque cobarde a la salida del Carnaval de Flores, hoy la naturaleza les dio otro cachetazo. Cerca de las tres de la tarde, cuando el Ejército Argentino le estaba entregando la bandera a la mamá del soldado en el salón del barrio 23 de Agosto, el cielo se vino abajo. Fue una granizada de esas que meten miedo, dejando a Abra Pampa blanca en un ratito, pero con una violencia que terminó en desastre.
El ruido fue seco y aterrador. El techo, que no aguantó el peso del granizo acumulado, empezó a ceder justo cuando los camaradas de Alejandro rendían honores. En un segundo, el salón que debía ser un lugar de paz se convirtió en un escenario de película de terror: gritos, corridas y una estampida de gente que buscaba salir como sea para que no se les caiga la mampostería encima. Por suerte, y según dicen los que estuvieron ahí, lograron sacar el cajón justo a tiempo antes de que todo terminara de colapsar.
Personal de Bomberos Voluntarios y las ambulancias del SAME llegaron volando al lugar. Entre el frío y el susto, los médicos tuvieron que atender a varios familiares y amigos que entraron en crisis de nervios. "Fue un caos, la gente corría por sus vidas", relató un vecino que estaba en la zona. Aunque hubo algunos golpes por la desesperación de salir, no se informaron heridos de gravedad, lo que para muchos en el pueblo fue "una mano de Alejandro desde el cielo" para que la tragedia no sea mayor.
Un pueblo que pide justicia
Mientras tanto, la bronca en la Puna sigue a flor de piel. Recordemos que a Alejandro, de apenas 25 años, lo mataron de una puñalada el lunes a la madrugada en la esquina de 23 de Agosto y 9 de Julio. El presunto asesino, un tal Ricardo Robinson Dionisio, ya fue atrapado en Villazón (Bolivia) gracias al laburo de la Brigada de Investigaciones. Ahora, entre el barro, el hielo y el luto, Abra Pampa solo espera que la justicia actúe rápido para que este pibe pueda descansar en paz, después de un entierro que terminó de la forma menos esperada.


Comentarios