Escándalo en Jujuy: investigan a policías por torturas y apremios a menores
La causa se originó a partir de la detención irregular de un joven de 16 años.
Un grave escándalo sacude a la Policía de Jujuy: al menos diez efectivos de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional 2 de San Pedro son investigados por presuntos apremios ilegales, torturas, vejaciones y abuso de autoridad, en hechos que involucran a adolescentes.
La causa se originó a partir de la detención irregular de un joven de 16 años, quien sería testigo clave en el asesinato de Rodrigo Rotondo, ocurrido días atrás en la ciudad. Según consta en el expediente, el menor fue interceptado en la vía pública y trasladado a una dependencia policial sin orden judicial ni intervención del fiscal.
De acuerdo a la denuncia que publica El Tribuno, durante su permanencia en la sede policial el adolescente habría sido hostigado, presionado y amenazado de muerte para que declare en línea con una hipótesis manejada por los propios efectivos.
La situación se agravó cuando familiares del joven acudieron a la dependencia: inicialmente, los agentes habrían negado que el menor estuviera detenido y no brindaron información sobre el procedimiento. Tras tomar intervención, el representante del Ministerio Público de la Acusación ordenó su inmediata liberación.
Irregularidades y más denuncias
Uno de los puntos más sensibles de la investigación es que el ingreso del adolescente no figura en el libro de novedades de la Brigada, lo que refuerza las sospechas sobre el accionar policial.
El menor fue posteriormente entrevistado en Cámara Gesell, donde ratificó las denuncias de amenazas y presiones.
En paralelo, se sumaron otras dos denuncias contra los mismos efectivos. En estos casos, dos adolescentes de 15 años habrían sido detenidos en la vía pública, acusados de robo de motocicletas y trasladados sin autorización judicial. Sus familias aseguran que también fueron agredidos físicamente y amenazados.
Posibles imputaciones y medidas
Ante la gravedad de los hechos, la causa fue derivada a una unidad fiscal especializada en delitos cometidos por funcionarios públicos.
Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que los efectivos podrían ser imputados en los próximos días y apartados de sus funciones.
Además, desde el Ministerio de Seguridad se dispuso la remoción de la cúpula de la Brigada de Investigaciones, mientras avanzan las actuaciones judiciales.
El caso genera fuerte preocupación en San Pedro de Jujuy, ya que pone bajo la lupa el accionar de una división clave de la fuerza y abre un debate sobre los controles institucionales y el respeto a los derechos de menores en procedimientos policiales./EL TRIBUNO


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