El caso de una nena de 12 años destapó un macabro hallazgo en una clínica
Hallaron al menos ocho fetos y ahora la Justicia analiza si funcionaba una red ilegal vinculada a abortos clandestinos.
El estremecedor caso que comenzó con la búsqueda de una nena de 12 años en Santiago del Estero sumó un capítulo aún más inquietante tras el avance de la investigación. La pista llevó a los investigadores hasta una clínica privada en Villa Ballester, donde finalmente lograron ubicar a la menor.
En un primer momento, el director del centro de salud había negado que la adolescente estuviera internada allí. Sin embargo, con el correr de las horas, la Policía confirmó su presencia dentro del establecimiento. Para ese entonces, la situación ya era delicada.
Según las primeras versiones, la menor había atravesado un embarazo avanzado e incluso habría dado a luz. Pero el paradero del bebé se convirtió en una incógnita clave que encendió todas las alarmas.
Ese dato motivó un allanamiento durante el fin de semana que terminó con un hallazgo macabro: al menos ocho fetos humanos encontrados dentro de bolsas.
Sospechas de abortos clandestinos y una posible red criminal
Con el avance de la causa, surgieron nuevas hipótesis que complejizan el expediente. Una de las principales líneas de investigación apunta a que en la clínica se realizaban abortos clandestinos en etapas avanzadas del embarazo.
De acuerdo con esta teoría, se trataría de procedimientos que requieren condiciones específicas y que podrían haberse concentrado en determinados días, lo que explicaría la acumulación de restos biológicos descartados posteriormente.
Pero no es la única sospecha. En paralelo, la Justicia federal y la Unidad Funcional de Instrucción N° 7 de San Martín investigan una posible red de trata de personas. La hipótesis incluye la captación de mujeres en situación de vulnerabilidad -incluso menores- y la eventual comercialización de bebés.
Durante el operativo, los investigadores secuestraron historias clínicas, registros escritos a mano y documentación interna. Todo ese material está siendo analizado para determinar si existía un circuito ilegal sostenido dentro del lugar, que oficialmente funcionaba como un centro de traumatología.
Además, la Justicia ordenó realizar estudios de ADN sobre los fetos encontrados, una medida clave para intentar reconstruir lo ocurrido.
La respuesta del Ministerio de Salud
Por su parte, el Ministerio de Salud bonaerense realizó una inspección en la clínica y emitió un comunicado con una postura que difiere de la hipótesis judicial.
Desde la cartera sanitaria indicaron que "todos los residuos derivados de los procedimientos se encontraban correctamente dispuestos en bolsas rojas, conforme a la normativa vigente para residuos patogénicos en establecimientos de salud".
También señalaron la existencia de infracciones menores, como humedad en un quirófano y la falta de una lámpara cialítica. Según detallaron, estas irregularidades cuentan con plazos para su corrección y no justifican la clausura del establecimiento.
En ese sentido, aclararon que la legislación vigente -Ley 27.610- permite la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) hasta la semana 14 inclusive. A partir de la semana 15, corresponde la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) en casos de riesgo para la salud, peligro de vida o violación, sin límite de edad gestacional.
La investigación continúa y, por estas horas, todas las miradas están puestas en determinar si detrás del caso existe una estructura delictiva de mayor escala.


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