El amante, una médium, un maniquí roto y los horrores del femicidio en Salta
Nueva instancia en el juicio por el brutal asesinato del country arrojó datos que generaron gran conmoción.
Juicio por el femicidio en el country de Salta: el amante rompió el silencio y una médium sumó misterio.
En la cuarta audiencia por el crimen de Mercedes Kvedaras, un testimonio clave expuso violencia, amenazas y un miedo paralizante. La sorpresiva visita que el acusado recibió en la cárcel.
El cuarto día del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, ocurrido en el country El Tipal de Salta en agosto de 2023, se convirtió en una escena cargada de tensión y, sorpresivamente, misticismo.
El encargado de romper el silencio fue Héctor Agustín Mendoza, el hombre que mantuvo una relación clandestina con la víctima y que, por primera vez, se animó a contar el calvario que atravesó Mercedes en los meses previos a su muerte por parte de su esposo, José "Jota" Figueroa, hoy sentado en el banquillo de los acusados.
El testigo, administrador agropecuario de 38 años, relató que conoció a Mercedes en abril de 2023 en el gimnasio Tuluka.
"Nos conocimos, fue muy fuerte lo que sentimos y tuvimos una relación muy linda", declaró Mendoza ante el tribunal, dejando en claro que ambos sabían que estaban casados. Durante el primer mes, evitó hablar del marido de Mercedes "para no incomodarla", pero la realidad doméstica pronto se filtró en la relación.
"Era muy alegre, muy feliz... con mucha luz", recordó Mendoza sobre la víctima, aunque aclaró que "le cambiaba la cara totalmente" cuando salía el tema de Figueroa.
El miedo y la violencia
A medida que el vínculo avanzaba entre ellos, Mercedes decidió enfrentar la situación. Mendoza contó que, a mediados de junio, ella "tomó mucho valor" y le comunicó a Figueroa su deseo de separarse.
La respuesta, según el testigo, fue tajante: "Su marido le dice que no coincide con esa decisión y se va a su cuarto". Mendoza calificó la reacción de "déspota" y aseguró que Figueroa "no le dio lugar a discutir ni a charlar", actuando después "como si nada hubiera pasado".
La situación se volvió insostenible un mes después. Mendoza recordó el mensaje que recibió de Mercedes, aterrada, después de que Figueroa descubriera que ella le había mentido sobre su paradero: "Agus, prepárate para lo que se nos viene porque la bomba explotó. José se enteró de que estoy con alguien".
Ese día, Mercedes se refugió en la casa de Mendoza, "muy asustada". El testigo describió el pánico que la víctima sentía ante la expresión de Figueroa, una "cara" que la aterrorizaba.
Desde ese momento, las discusiones en la casa del country se volvieron constantes. Mendoza aseguró que Figueroa ejercía violencia psicológica, amenazándola con quitarle a sus hijos y advirtiendo que "iba a hacer todo lo posible para sacárselos".
En medio de ese infierno, Mercedes le confesó a Mendoza un dato estremecedor: "Me confesó por primera vez ese día que José ya la había ahorcado en otras ocasiones".
El testigo también relató que vio a Mercedes "afónica" en dos oportunidades ese último mes, y lo vinculó al colapso emocional y la tensión que vivía.
La frase que más lo marcó fue la que Mercedes repetía entre lágrimas: "Agustín, por estas cosas yo nunca me pude separar". Mientras Mendoza relataba el calvario de Mercedes, Figueroa permaneció con la cabeza contra el escritorio, en silencio.
De acuerdo con el testimonio de Mendoza, la familia de Mercedes desconocía el vínculo que los unía. Todo se mantuvo en absoluta reserva.
La médium, las "limpiezas energéticas" y la visita en la cárcel
Otro punto de quiebre en la audiencia fue la declaración de Bárbara Bach, amiga cercana de la víctima, quien aportó otra capa de complejidad al debate.
La testigo describió el clima de crisis que vivía la pareja. Habló de la vulnerabilidad de Mercedes frente al derrumbe emocional de su marido y de cómo, en medio de esa situación, ella intentaba sostenerse entre "el deseo de una nueva vida" y la piedad que le generaba el padre de sus hijos.
Según Bach, el "control" de Figueroa sobre Mercedes se mezclaba con momentos de aparente debilidad, en los que las noches enteras de llanto y los retiros espirituales se volvieron parte de la rutina de la pareja.
En uno de esos retiros, agregó la testigo, fue que conocieron a Agustina García Fernández, una "médium" que realiza "limpiezas energéticas" y dice tener el don de comunicarse con personas fallecidas.
La pregunta de la defensa de Figueroa, a cargo del abogado Juan Casabella Dávalos, fue directa y breve: "¿Esa mujer visitó a Figueroa en la cárcel?".
"Sí", respondió Bach.
No hubo más detalles. No hubo repreguntas. Solo un silencio que se apoderó de la sala y la sensación de que hay mucho más por descubrir.
El maniquí roto:
La reconstrucción del femicidio de Mercedes Kvedaras en el country El Tipal de Salta terminó envuelta en un fuerte escándalo, principalmente por la precariedad con la que se llevó adelante la medida. El punto más cuestionado fue el uso de un maniquí en malas condiciones: estaba roto, sin pies y con partes que se desprendían, al punto que una funcionaria judicial tuvo que reemplazarlo durante la recreación. La escena, impulsada por la defensa de José "Jota" Figueroa, evidenció serias falencias técnicas y falta de elementos básicos, lo que generó críticas inmediatas.
A esto se sumaron inconsistencias de fondo entre la reconstrucción y las pruebas del expediente. Desde la querella señalaron que la mecánica planteada no coincide con la autopsia ni con otros informes periciales, remarcando que la muerte por asfixia mecánica mixta no encaja con la versión del acusado. La falta de rigurosidad, sumada a problemas como interrupciones en la filmación y errores en medidas y procedimientos, dejó la reconstrucción seriamente cuestionada dentro del juicio.
Fuente: TN.


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