De lo peor

Cayeron los presos que llamaban a mujeres y les hacían vivir una pesadilla

Te ofrecían lo mejor de tu vida pero todo era una estafa.

QPJ Policiales

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Una organización criminal que operaba desde cárceles bonaerenses fue desarticulada tras descubrirse un sofisticado esquema de extorsión sexual virtual que tenía como principales víctimas a mujeres, incluso menores de edad.

La investigación, llevada adelante por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, permitió detectar que los delincuentes -privados de su libertad- utilizaban redes sociales como Instagram y TikTok para captar a sus víctimas.

El modus operandi era tan simple como efectivo: ofrecían falsos trabajos como modelos de ropa interior y pedían a las mujeres que enviaran fotos íntimas o videos, supuestamente para armar un "book" profesional.

Una vez obtenido el material, comenzaba la verdadera trampa. Los extorsionadores amenazaban con difundir las imágenes a familiares o entornos cercanos si las víctimas no accedían a sus exigencias. En muchos casos, las obligaban a participar en videollamadas con contenido sexual o directamente les pedían dinero.

Pero el esquema iba más allá. Con ese mismo material, la banda creaba perfiles falsos para atraer a otras personas, principalmente hombres. Luego, simulaban ser policías y los acusaban de haber interactuado con menores, exigiéndoles dinero para evitar denuncias.

Además, las imágenes también eran utilizadas para ofrecer a las propias víctimas en redes como si se tratara de servicios sexuales, profundizando el daño y la vulneración.

Los procedimientos se realizaron en las cárceles de Sierra Chica y Merlo, donde se encontraban alojados los principales implicados. Durante los allanamientos se secuestraron celulares y dispositivos digitales clave para la investigación.

El caso quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°8 de Berazategui, a cargo del fiscal Ernesto Daniel Ichazo, y permitió confirmar cómo, incluso desde prisión, los delincuentes lograban sostener una red activa de ciberdelito y explotación digital.

Este tipo de maniobras vuelve a encender la alarma sobre los riesgos en redes sociales y la necesidad de extremar cuidados al compartir información o contenido personal./INFOBAE

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