Así está hoy Nahir Galarza a sus 27 años: el impactante cambio físico tras las rejas
A casi nueve años del crimen de Fernando Pastorizzo, la joven cumple su condena perpetua en Paraná y reapareció en una entrevista exclusiva. Su radical transformación física causó revuelo en las redes sociales.
El caso de Nahir Galarza continúa instalado con fuerza en el inconsciente colectivo argentino desde aquel trágico diciembre de 2017, cuando el asesinato de Fernando Pastorizzo paralizó a la opinión pública.
Hoy, con 27 años y cumpliendo una condena a prisión perpetua con fallo firme en una cárcel de Paraná, la joven volvió a acaparar todas las miradas tras conceder una entrevista exclusiva al canal de streaming Olga.
La repercusión en las plataformas digitales fue inmediata, no solo por las contundentes frases que dejó durante el mano a mano con los periodistas, sino fundamentalmente por el notorio cambio físico evidenciado tras el paso de los años en contexto de encierro.
El paso del tiempo y la transformación de su imagen
Para gran parte de la sociedad, la imagen de Galarza quedó congelada en la época del juicio oral: una adolescente de cabellera rubia, aspecto aniñado y una postura defensiva frente a las cámaras.
Sin embargo, los adelantos y la emisión completa de la nota mostraron una realidad completamente distinta. En las imágenes difundidas se la puede ver con el pelo de tono oscuro, facciones más maduras y rasgos endurecidos, muy alejados de aquella adolescente que se sentaba en el banquillo de los acusados. La transformación física desató miles de comentarios en redes, donde los usuarios remarcaron cómo los años de encierro y el paso a la adultez modificaron por completo su apariencia.
La aceptación de la culpa y su nueva postura
Más allá del impacto visual, la entrevista marcó un punto de inflexión en el discurso público de la condenada. Si durante el proceso judicial mantuvo una postura de negación y relatos contradictorios, en esta reaparición pública adoptó un tono de aceptación sobre su responsabilidad penal.
En los tramos más resonantes de la charla se la escucha reflexionar sobre el peso de su condena y el dolor generado: "Me levanto sabiendo que estoy acá por haberle quitado la vida a una persona", reconoció, al tiempo que admitió de manera tajante: "Está clarísimo que la víctima es Fernando". Un testimonio crudo que vuelve a poner en el centro de la escena uno de los crímenes más resonantes de la historia policial argentina moderna.
La nueva jugada judicial para cuestionar la perpetua
Mientras su imagen pública vuelve a dar que hablar, el caso suma una nueva e importante instancia en los tribunales argentinos. Transcurridos los años desde el episodio ocurrido en Gualeguaychú, la defensa de la joven impulsó una solicitud formal para cuestionar la pena de prisión perpetua fijada en 2018 por la justicia de Entre Ríos.
El planteo busca discutir la validez de los peritajes balísticos y psicológicos presentados durante el juicio oral, además de objetar la calificación jurídica otorgada al expediente en aquel momento. Según los fundamentos del recurso, la investigación original omitió valorar elementos centrales, no se respetaron garantías mínimas en la recolección de pruebas y existió una interpretación sesgada de los hechos, argumentando que hay pericias clave que nunca fueron analizadas con el rigor necesario.
Con este nuevo intento por modificar el fallo original, la situación procesal de Galarza vuelve a quedar bajo la lupa mientras los magistrados evalúan la admisibilidad del pedido.


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