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El Angosto del Río Los Nogales, un verdadero paraíso a pocos kilometros de San Salvador

Nos espera un microclima ideal para relajarse, respirar aire puro y volver renovados.

Verde, muy verde y húmedo, esta zona de la provincia se caracteriza por tener una amplia variedad de flora y fauna silvestre, además es una de las villas veraniegas más visitadas por los jujeños, sin olvidar los productos gastronómicos ideales para compartir con unos buenos mates. Déjate llevar por los aromas más ricos, esos que te invitan a inhalar profundo. Bienvenidos al Angosto del Río Los Nogales.

Desde San Salvador de Jujuy tomamos la RN N° 9 y a 15 km llegamos a Yala, se destaca por el turismo aventura, trekking, pesca, observación de aves, etc. Este circuito rural presenta abundantes lluvias durante todo el año y registra siempre menor temperatura respecto a la cuidad, convirtiéndose en una de las opciones más próximas para elegir refrescarse sin alejarse demasiado de la urbe.

La localidad de los Nogales está dentro del departamento Doctor Manuel Belgrano, situada sobre un trayecto lineal que recorre la RP N° 4 entre el puente Negro de Yala y la planta de agua potable, son alrededor de 4km quizás por camino de tierra, árboles frutales, plantas aromáticas y enredaderas de gran porte acompañan el paisaje. Cuando llegamos a la planta de agua potable vamos descender al río, entre piedras, vegetación exuberante y pequeñas vertientes de agua cristalina nos abrimos paso. Una vez en el cauce y yendo literalmente contra la corriente, caminamos aproximadamente 1 Km y medio hasta visualizar el Angosto.

Al llegar al margen del río vamos a notar rápidamente como la temperatura desciende abruptamente, la geografía del lugar brinda una experiencia única que combina toda la intensidad de la naturaleza en un pequeño habitat húmedo. Helechos y otras especies cuelgan revistiendo los paredones de color rojizo que se elevan varios metros sobre el río, paredones tallados por la potencia del agua que fluye constantemente, como así también por las lluvias y tormentas tan comunes en verano, es por esta razón que no es recomendable realizar este trayecto en épocas de lluvia, el río crece raudo ya que estamos ubicados en un punto neurálgico del caudal.

El Angosto es un paraíso envolvente, piletones de agua cristalina de deshielo que son un verdadero placer para apreciar, una pequeña cascada formada por la fuerza de agua que baja del cerro se puede observar al fin del camino, después de atravesar la potencia del agua ingresamos a una pequeña cueva, de forma cóncava formada por la rocosidad, muy pocos minutos de sol llegan hasta este lugar, y si nos acostamos a mirar el cielo nos daremos cuenta la razón, entre paredes de piedras de varios metros de altura, algunas zonas son más estrechas que otras y quedan coronadas con la espesa vegetación que parece observarnos desde arriba.

Con energías en movimiento nos prepararnos para el regreso, no sin antes detenernos en la parada gastronómica obligatoria, tortillas rellenas, panes artesanales, buñuelos con miel, entre otros, son los clásicos de la tarde cuando baja el so. Así nos despedimos de Los Nogales de su inmensidad y también de la calidez de su gente.

Este destino es de fácil acceso en vehículo particular, pero también podés llegar sin ninguna complicación usando el transporte público.


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