Deportes
Hay video

Maravilla Martínez hizo pesar su experiencia y tuvo un regreso triunfal

«No paro hasta el título mundial», dijo el boxeador argentino tras vencer por KOT al español Fandiño.

QPJ Deportes

Sergio Maravilla Martínez regresó hoy al boxeo, a los 45 años y con su anterior combate en 2014, con victoria por knock out técnico en el séptimo round ante el español José Miguel Fandiño, en El Malecón de Torrelavega.

El combate, a 10 rounds y pactado en 73,500 kilogramos, fue dominado prácticamente de punta a punta por el quilmeño, quien a pesar de su falta de velocidad de piernas y potencia, logró imponerse con claridad ante un rival diez años menor.

Martínez, ex campeón mundial superwelter CMB y mediano CMB y OMB, ya había provocado que su adversario apoyara una rodilla en el ring en el sexto asalto, y en el séptimo lo definió con una andanada de golpes que culminó con un fulminante zurdazo al tórax que hizo que el rincón de Fandiño arrojara la toalla.

Elrécord actualizado del bonaerense ahora es de 52 triunfos (29 KO), 3 derrotas (2 KO) y 2 empates. Fandiño, campeón iberoamericano superwélter de la Organización Internacional de Boxeo, acumula 15 victorias (8 KO) y 7 derrotas (3 KO).

La última pelea de Maravilla como profesional tuvo lugar el 7 de junio de 2014 ante el puertorriqueño Miguel Cotto, cuando perdió el título mediano de la CMB.

Habrá que ver ahora, con la victoria, cuáles serán los pasos que seguirá Martínez en su carrera profesional, que se reinició con éxito, pero con claras diferencias físicas respecto de lo que supo ser.

Sergio «Maravilla» Martínez se emocionó ante todos y dijo una frase terminante: «Esto es el comienzo de algo muy bonito. Hasta el título mundial no paro».

Las lágrimas brotaron del rostro del argentino radicado en España, que debió vivir las mil y una por sus lesiones en las rodillas, que lo llevaron a dejar la actividad en 2014. «No me olvido de todo lo malo que pasé. Fueron momentos durísimos y salí adelante. Me levanté», comentó sobre la lona.

Las sensaciones estaban a flor de piel luego de arrodillarse sobre el ring, cerrar los ojos, agradecer con la vista al cielo, pensar en vaya a saber cuántas cosas. «Necesitaba ring, contacto con la lona, con las cuerdas, con todo, con el árbitro. Necesito volver. Son seis años sin esforzar al máximo», admitió emocionado.


0Comentarios

Tu comentario

Nombre