Decapitaron a una virgencita en Humahuaca y destrozaron su santuario
La familia que cuidaba y mantenía el espacio, está destruida, no saben quiénes le hicieron esto a la Mamita y planean hacer una colecta para levantar todo de nuevo.
Que Pasa Jujuy habló con Don Justino Domínguez, quien junto a su familia llevan a cabo el mantenimiento del espacio donde se encuentra el santuario de la virgen que fue vandalizado en San Roque, Humahuaca.
Entre llantos, quebrado por la situación, Justino comentó que se trató de un hecho vandálico, solo buscaron hacer daño, ya que todo lo que pudieron sacar del altar, lo dejaron tirado, incluso la cabeza de la Virgen de Urkupiña.
A veces otros devotos dejan en el suntuario de la virgencita plata, dinero en efectivo, cadenitas, medallas, anillos, pero llamó la atención que a todo lo dejaron tirado, "Solo hicieron el daño", comentó Domínguez. Hace más de 20 años con su familia levantaron el lugar que hoy cuenta con agua potable, electricidad, el techo que era de caña y barro ahora es de chapa, las instalaciones son cómodas, hay un parque para niños, todo pensado en los devotos de la virgencita, como ellos, que solo están para hacer el bien y no imaginaban tremendo daño causado.
Justino con su esposa e hijos, trabajaron muchos años en el espacio y ver tanto esfuerzo destruido, los llenó de angustia pero no los frena, piensan arreglar y volver a poner a punto el lugar. Aseguran que hay gente que ya se solidarizó con ellos y también planean crear una cuenta para recibir donaciones, esto último todavía no está definido. En cuanto se conozca el alias o la familia se decida a pedir una colaboración, por aquí mismo y nuestras redes sociales lo informaremos.
Por ahora la familia tiene la cabeza puesta en los arreglos, en las mejoras que se necesitan además de la imagen de la virgencita en sí. Por supuesto que duele lo que pasó, ellos no tienen idea de quién o quiénes pudieron causar este daño, pero piensan salir adelante.
Según relató Justino Domínguez, los daños comenzaron a notarse desde el miércoles de la semana pasada, cuando detectaron golpes en el techo y en las paredes de la gruta donde se encontraba la imagen.
"Nosotros bajamos cada semana para regar, ordenar y limpiar. Ya habían empezado a dañar la gruta", el domingo pasado, junto a su familia, trabajaron hasta las 22:00 intentando reparar parte de lo afectado, sin imaginar que vendría algo peor.
El santuario funciona desde 2005 y desde entonces la familia Domínguez trabaja para mantenerlo en condiciones para los peregrinos. Allí hay bancos para sentarse, un pequeño parque para niños, agua potable, energía eléctrica y hasta una parrilla detrás de la gruta para quienes visitan el lugar. "Cuando empezamos el techo era de caña con barro, ahora es de chapa. Hemos mejorado mucho las instalaciones pensando en todos los devotos", explicó.
A pesar del dolor por lo ocurrido, Domínguez aseguró que no bajarán los brazos. "Esto no nos va a vencer. Vamos a reponer todo lo dañado, vamos a poner cámaras y vamos a volver a colocar a la virgencita en su altar", afirmó conmovido, convencido de que el santuario seguirá siendo un lugar de fe y encuentro para la comunidad.


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