Vecinos de Palpalá denuncian que viven entre cloacas y a oscuras
Olores nauseabundos, pérdidas de agua y calles que son una boca de lobo. "Hace 6 meses que estamos así y nadie aparece", reclamaron indignados los vecinos de el Barrio Martijena.
No todo es alegría de Carnaval en la ciudad siderúrgica. Para los residentes del barrio Martijena, el día a día se volvió una verdadera tortura. Especialmente sobre la calle Manuel del Portal, donde un desborde cloacal tiene a todo el vecindario con el estómago revuelto. Con las altas temperaturas de estos días, el olor es insoportable y, cuando cae una tormenta, la zona se convierte en un río de aguas servidas que se mete en las casas.
"La situación persiste desde hace unos 6 meses", denunció una vecina, quien además contó que desde Agua Potable les dieron una solución "atada con alambre" pero el plan definitivo nunca llegó. La preocupación es mayor por los abuelos del barrio: "Hay vecinos mayores que viven solos y se ven muy afectados por el olor y el peligro cuando se inunda a la noche", explicaron con mucha angustia a Jujuy al Momento.
Pero como si el olor y la mugre fueran poco, al caer el sol el barrio se vuelve una "boca de lobo" sostuvieron los vecinos. El alumbrado público brilla por su ausencia; las luces se quemaron y, según denuncian, son los mismos residentes que tienen que poner plata de su bolsillo para comprar focos si no quieren vivir en la oscuridad total. Es un peligro caminar por ahí, no solo por la inseguridad sino por el riesgo de caerse en medio de las pérdidas de agua.


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