Durísimo

Vecinos de Palpalá denuncian que EJESA les aumentó la luz en un 100%

En un operativo de la SUSEPU en la ciudad siderúrgica, los vecinos hicieron oír su bronca por las tarifas impagables de EJESA y Agua Potable. Una vecina contó que pasó de pagar $50.000 a $160.000: "Se nos va medio sueldo en los servicios".

Natalia Peralba

La bronca y el desasosiego de las familias en la ciudad siderúrgica quedaron al desnudo durante las últimas horas. Un operativo de atención y asesoramiento instalado por la Superintendencia de Servicios Públicos y Otras Concesiones (SUSEPU) en Palpalá terminó convirtiéndose en un verdadero mostrador de catarsis, donde decenas de palpalaeños se agolparon con las facturas en la mano para denunciar incrementos desmedidos que, en muchos casos, alcanzaron el 100% respecto al mes anterior. Entre el costo de la canasta básica y los salarios que no alcanzan, hacerle frente a los servicios esenciales se volvió una misión casi imposible para el vecino de a pie.

Una de las voces que reflejó el sentir colectivo fue la de Silvia Gaspar, residente de Palpalá, quien no ocultó su angustia tras recibir un montante que le desencajó el presupuesto familiar. La mujer detalló a Jujuy al Momento que venía abonando alrededor de $50.000 entre luz y agua, pero la última boleta le llegó con un valor escalofriante de $160.000. "La verdad que fue el 100% de lo que estamos pagando y no se puede vivir así, se nos va medio sueldo en la consumición de la luz y el agua", manifestó indignada. Ante semejante número, desde el organismo provincial le indicaron los pasos a seguir para evaluar la presentación de una medida cautelar que frene el cobro abusivo.

A este cuadro de aumentos desproporcionados se le suma otra gran problemática que viene castigando a la región: las fallas constantes en el suministro tras los recientes temporales de viento. Varios usuarios que hicieron la fila expresaron su indignación porque, pese a haber estado hasta dos días enteros sin luz por los destrozos del clima, no pudieron acceder a ningún tipo de bonificación o resarcimiento. La falta de comunicación oficial sobre los requisitos y los puntos de reclamo provocó que la mayoría perdiera ese beneficio por pura desinformación. "No se informó nada por canales oficiales, entonces no sabíamos absolutamente nada", recriminó la vecina.

La situación resulta aún más dramática para los jubilados y los sectores más vulnerables de Palpalá, quienes hoy se debaten entre comprar comida, los medicamentos o pagar la factura para evitar que los operarios de la empresa de energía les corten el cable de entrada. Ante el silencio de las prestadoras y la amenaza latente de suspensiones automáticas por falta de pago, la comunidad palpalaeña exige una respuesta urgente de las autoridades para frenar lo que consideran un tarifazo impagable.

Esta nota habla de:

Comentarios

Tucomentario

Nombre