Orgullo jujeño: David hizo historia en el Poder Judicial
David María Carrillo se retiró del Poder Judicial jujeño luego de dos décadas de servicio y se convirtió en un símbolo de oportunidades e integración laboral.
Un hecho histórico en Jujuy marca un antes y un después en materia de inclusión laboral. David María Carrillo, de 48 años, se convirtió en la primera persona con síndrome de Down en jubilarse en la provincia tras trabajar durante 20 años en el Poder Judicial.
Su historia representa mucho más que una jubilación: es un ejemplo concreto de igualdad de oportunidades, autonomía y derechos garantizados para personas con discapacidad intelectual.
En dialogo con la Nación, desde su casa en San Salvador, David recuerda con orgullo el impacto que tuvo el empleo en su vida. Gracias a su sueldo pudo ahorrar y comprarse objetos personales como una notebook, un celular y ropa nueva. "Me cambió la vida", aseguró.
Ingresó a Tribunales con una rutina estricta y responsabilidades claras. Trabajaba tres horas por día, cuatro veces por semana. Entre sus tareas, cosía expedientes en el archivo judicial, trasladaba documentación y más tarde transcribía decretos en computadora, actividad que -según contó- le encantaba.
El vínculo con sus compañeros fue otro de los pilares de su experiencia. "Siempre me ayudaron mucho. Nunca me discriminaron", destacó, y confesó que aún los extraña y los visita cuando puede.
La jubilación fue posible gracias a una normativa que permite retirarse a personas con discapacidad intelectual con más de 45 años de edad y al menos 20 años de servicio. La noticia fue celebrada por la asociación Todos Juntos Jujuy, que acompañó su proceso y lo definió como un hito en materia de derechos.
Lejos de pensar en el descanso absoluto, David ya proyecta nuevas actividades. Planea estudiar portugués, dibujar historietas, bailar, leer y realizar deportes acuáticos. También disfruta pasar tiempo con sus amigos, pasear a su perro y participar en talleres artísticos.
"Me siento con buen ánimo, orgulloso y con ganas de hacer muchas cosas", expresó.
Su mensaje final apunta a un deseo colectivo: que más jóvenes con discapacidad tengan acceso a las mismas oportunidades. Su trayectoria demuestra que la inclusión real, sostenida en el tiempo, no solo es posible, sino que transforma vidas y abre caminos para toda la sociedad./LA NACIÓN


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