No solo Finca Karina: cuál es la otra aduana paralela en Jujuy que pone en riesgo la frontera
Lo de Aguas Blancas no fue único: en nuestra provincia denuncian otro punto sin control en plena frontera. Cruces clandestinos, mercadería sin control y personas que ingresan al país.
Lo que durante años pasó en silencio en Aguas Blancas hoy parece repetirse en El Chorro, a pocos kilómetros de La Quiaca. En ambos casos, vecinos denuncian algo más grave que una simple ocupación de tierras: aduanas paralelas funcionando en plena frontera, sin controles y con negocios millonarios detrás.
En el paraje El Chorro, al oeste de La Quiaca, dos propietarios rompieron el silencio y apuntaron directamente contra un grupo que se autodenomina "comunidad" desde 2010. Según relataron, la mayoría de los ocupantes serían bolivianos, con presencia también de venezolanos y colombianos que se presentan como originarios.
La acusación más fuerte es que el lugar se transformó en un punto de paso ilegal hacia Bolivia, donde se cobra por cruzar mercadería sin ningún tipo de control. Todo esto, pese a existir una orden judicial de "no innovar" que habría sido violada el fin de semana pasado.
"Esta gente se identifica como comunidad recién desde 2010, pero la mayoría son de Bolivia, y ahora hay hasta venezolanos y colombianos instalados que dicen ser originarios".
Los denunciantes aseguran haber hecho más de 20 presentaciones por robos, amenazas y agresiones, sin respuestas claras. También cuestionan la pasividad policial y judicial mientras el asentamiento pasó de 15 a más de 130 familias.
Finca Karina: la aduana paralela que movía millones en Salta
En Salta, el caso Finca Karina dejó al descubierto una estructura mucho más grande, pero con la misma lógica. El predio, ubicado sobre el río Bermejo, funcionó durante años como un paso ilegal aceitado, conectado directamente con la ruta nacional 50.
La causa federal probó que no era algo improvisado. El lugar tenía playa de desembarco, caminos internos, puntos de control y una logística permanente para mover mercadería de todo tipo, incluso vehículos robados y estupefacientes.
La investigación habló de una asociación ilícita, con roles definidos y una recaudación que superaba los 3.000 millones de pesos anuales, todo en plena zona de seguridad fronteriza.
Qué se repetía en ambos pasos ilegales
Aunque uno recién empieza a salir a la luz y el otro ya explotó judicialmente, los puntos en común preocupan:
Cruces clandestinos hacia Bolivia
Ingreso y salida de mercadería sin control
Presencia de extranjeros en zonas sensibles
Negocios millonarios en efectivo
Falta de control estatal sostenida en el tiempo
El dato que alarma al norte
Lo más grave no es solo el contrabando. Estos pasos ilegales impactan directo en los precios, la seguridad y el control migratorio en todo el norte. Mercadería ilegal, personas que entran y salen sin registro y zonas liberadas que se vuelven tierra de nadie.
La inmigración ilegal por pasos clandestinos suma un riesgo que va mucho más allá del contrabando. Cuando no hay controles, no solo cruzan mercaderías: también personas sin ningún tipo de registro, y ahí el peligro se multiplica.
Detenidos del Comando Vermelho en la frontera
En la región ya hay antecedentes alarmantes, como lo que pasó en Brasil con la fuga y dispersión de miembros del Comando Vermelho, o en Venezuela con integrantes del Tren de Aragua que lograron salir del país.
En Argentina se detectaron algunos casos de extranjeros vinculados a organizaciones delictivas que ingresaron de manera irregular, pero la gran preocupación es la que nadie puede medir: cuántos más habrán pasado por cruces ilegales como los de la frontera norte sin que nadie se enterara. Para Salta y la zona, esto no es un debate ideológico ni migratorio, es un problema concreto de seguridad, con fronteras porosas que hoy funcionan como puertas abiertas.
Venezolanos presos del Tren de Aragua ingresaron por Salta


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